Qué es la seguridad?

Nuestros hijos necesitan sentirse seguros, la seguridad que sientan a su alrededor se transformará en seguridad en si mismos para afrontar los retos que se les presenten en la vida.

Pero qué es la seguridad? No es sólo un cerrojo en la puerta de casa.

Seguridad es darles un hogar, hacerles sentir seguros en una vivienda, que no será violada desde fuera, ni por personas, animales o fenómenos meteorológicos. No es fácil conseguir eso, todos sabemos que puede pasar pero hay que transmitirles paz para que no piensen en ello. Últimamente con los terremotos que han sentido en Melilla y el sur de España pienso en cómo explicar a los niños que los han vivido que deben estar tranquilos. De hecho estanjanito me preguntó si aquí en el norte puede haber terremotos y me dijo que igual esa noche no dormiría pensando en ello. Le convencí de que sería muy raro (sabiendo que hay que aplicar un coeficiente sismológico en algunos casos y que no es imposible del todo).

Pero seguridad también es darles las herramientas necesarias para saltar obstáculos. Es abrirles nuestros oídos cuando tienen preguntas y darles respuestas que puedan entender ante sus preocupaciones, es abrirles nuestros abrazos cuando necesitan cobijarse en ellos, aunque a veces no entendamos sus miedos, es prevenirles para que puedan superar problemas, es prestarles nuestro apoyo en los buenos y en los malos momentos, en sus pequeños retos diarios y en los grandes de la vida.

A veces, no tendremos todas las respuestas, a estanjanito le digo que lo buscaré para darle la respuesta si no lo se, o que siempre me tendrá a su las si me necesita. Ahora que es muy consciente de muchas cosas sus preguntas son cada vez más y más difíciles. Intento explicarle las cosas para que las entienda y contarle la realidad para que tenga herramientas para afrontarlo.

Últimamente se nos han presentado temas como la intimidad, de que no se puede enseñar ni mirar las zonas íntimas (a raíz que en la radio salió una niña que la miraban mientras hacía pis en el cole y de que estanjanita le quiere tocar el pito cuando sale de la ducha), el tema de la amistad (estanjanito dice que no vale dar cosas a cambio de la amistad), también el tema de acoso escolar, por desgracia tan al día en las noticias, el tema de la muerte parece que se le ha pasado un poco y estoy a verlas venir.

Cada día hay algo nuevo, una pregunta nueva y un reto, me gusta que recurra a mi porqué se que si le pasa algo vendrá y eso para mí es seguridad (aunque no dejo de preocuparme para que el que estén seguros sean mis hijos)


La más cabezona

No hay nadie tan cabezona como estanjanita! No me refiero al tamaño físico de su cabeza, que tiene el tamaña normal, es lo tonta que se pone cuando quiere algo.
La niña tiene 22 meses y está en los difíciles dos.
Estanjanita ve las galletas (la comida es su perdición y la nuestra porqué sale mejor comprarle ropa) te señala el paquete de galletas mientras dice: “mío mío”, como no toca porqué vamos a comer le digo que no y ya la tenemos. Estanjanita se echa a llorar, de esos que parece que la estés matando, se tira al suelo y zas! Cabezazo, pero de los fuertes que suenan, intentamos evitar que se de pero es rapidísima y se da con lo que pille. Leí que es una fase y que no es tan extraño pero a veces ver los moratones en su frente me sacan hasta las lágrimas.
Por otra parte, lo de ser cabezona no es tan malo. Pues no se va a morir de hambre. Un día comprando, estaba estanjanita sentada y vio unos cruasanes de chocolate, no me preguntes como, pero se giró, los cogió , los abrió y se comió uno en cuestión de segundos.
Tiene más peligro esta niña!!


Navidad con papá, recuperando tardes y conciliación

Como conté las navidades han sido estupendas, con mi padre y mi hermano aquí no hemos parado ni un momento, la verdad es que la casa acabó hecha un desastre porque hacía lo más básico.
Me ha encantado recuperar a mi padre, me he vuelto ha sentir protegida por él, no se como contarlo, una seguridad de que alguien está ahí siempre (quitando a estanjano). Mi padre y yo no somos de contarnos intimidades pero sí que nos hemos contando las cosas buenas y malas de estos diez años. A veces, he sentido que le explicaba mi vida para decirle: ” mira papá qué mayor soy y lo que he superado!” Como una niña de nuevo.
El día de reyes resbalé de la silla al coger una cosa y di mi espalda contra la encimera, reboté y si no llega a ser por mi padre que me cogió igual también hubiese sido mi cabeza. Una sensación de protección papal me embargó. Y me gusta.
Al marchar he estado varios días con un vacío. Ahora intento recuperar las tardes con los niño, el estar ellos en casa me he desorganizado y el bajón no ha ayudado mucho. Ayer me puse a imitar a los animales con los niños! Cómo nos reímos! Los tres haciendo muuuu en mitad del salón no tiene precio, y cuando estanjanito imitando a un perro me olía el culo fue el novamas!
Estoy además poniéndome al día con la educación Montessori pues vamos a sacar a la peque de la guarde y voy a intentar mantener el ritmo que tiene y que se lo pasa estupendamente. No encuentro trabajo que pueda compaginar con ser madre y no implique poner dinero de mi bolsillo para dejar a los niños en la guarde. Algunos horarios son imposibles y en otros lados los sueldos no me permitirían pagar los extras. En algunos sitios no me cogen pues mi currículum es tan enfocado a la construcción que saben que si surge algo dejaría el trabajo, a parte de la poca experiencia en otras ramas. En el mundo de la construcción es muy difícil conciliar, sería mejor en una oficina de arquitectura como estaba pero la cosa no está aún bollante. Estoy intentando poner en marcha mi propia empresa pero muchos presupuestos por saber pero pocas ganas de hacer y difícil es darse a conocer con poco presupuesto. No desistiré pero cuesta!


Mamá ya no baila

“Aquí estoy un día más. Encerrada entre estas cuatro paredes que hoy se me hacen desagradables. Contando las horas y los minutos que faltan para marcharme desde que entro por la puerta. Aquí donde trabajé feliz, donde eché horas y sueños, donde venia feliz a trabajar. Ahora se me hace durísimo el levantarme todos los días y vestirme para volver a encerrarme entre estas paredes y contar las horas, los minutos y hasta los segundos para volver a casa. No estoy a gusto, siento que soy un preso esperando la horca. No se cuanto más podré aguantar, levantándome un día tras otro para encerrarme a contar las horas entre estas paredes que se me caen encima mientras estoy aquí.  Cuando suena el despertador tengo ganas de llorar, de rabia por tener que encerrarme de nuevo, esclava de la incertidumbre de cuanto tiempo voy a permanecer aquí y cuando llegará el día de mi condena. Condena o liberación, porque más condena que la incertidumbre no será. Me espera la libertad, un futuro que no se donde me llevará pero libre de estás paredes de incierto. Podría sentirme mejor, podría pensar que me pagan para pasar las horas, podría verlo diferente pero no valgo para eso, necesito sentirme útil, productiva y no pensar que estaría mejor en casa poniendo lavadoras o limpiando el parqué. Por lo menos aquí no tengo que mirarle, ni sentirme culpable por todas las cagadas continuas que me echa en cara como un padre que quiere educar a sus hijos con severa disciplina.
No lo soporto, no soporto nada de mi vida. Como puedo levantarme todos los días para vivirla? Mis hijos, ellos son el motor que me empuja diariamente a seguir, si no fuera por ellos ya me hubiese abandonado a no vivir.
Quiero cambiar, cambiarme a mi misma y volver a ser joven, este cuerpo y esta mente han envejecido drásticamente desde hace meses, lo que se me hacen años, un letargo que no ve fin.
Tendré que empezar por cambiar algo, pequeño aunque sea, mi vestimenta o maquillarme, hace tiempo que no me maquillo, si no es por tiempo es por vagancia o porque siempre hay algo mejor que hacer que dedicarme a mi. Mi, yo, ya no se que es eso, soy un nosotros, una familia, un tu, un los niños, la madre de… Ya no soy yo, mujer a la que mirar, que fascina con sus andares sobre tacones, en vestidos bonitos, lista y admirada por su inteligencia, soy otra, una persona gris que apenas se mira en el espejo y que cuando lo hace no le gusta lo que ve, la imagen que percibe es de una mujer vieja de espíritu y fea de mirada.
Cambio, qué puedo cambiar?…”(continuará)

(parte del libro “mamá ya no baila” que he escrito y aún no he publicado, espero te guste)


Tengo un hermano!

Eso que dice el título de que tengo un hermano no lo dice estanjanita, lo digo yo. No, no es una novedad, hace ocho años ya lo supe, mi padre tubo un hijo con su pareja actual, pero bueno, no tenía yo un sentimiento de apego pues sólo le conocía en las fotos de Facebook, ahora me doy cuenta que no he visto fotos de bebé (notapersonal: Pídelas a papáestanjana)
Desde la visita que nos han hecho estas navidades me he dado cuenta que tengo un hermano! Aunque se me hace extraño cuándo alguien le dice que se lo pida a su hermana. Pienso: “soy su hermana!” , aunque estos días le he tratado, muchas veces, más como un hijo que como un hermano.
Esos ojos marrones, profundos que te miran con picaresca y novedad. Me miraban cuando esperaban marchar hacia Madrid como si quisiera decirme algo, igual le extrañaba mirar mis ojos humedecidos por la despedida pues no me había visto llorar aún.
Tengo un hermano y soy hermana de nuevo, no quiero que pase tanto tiempo para volver a ver esos ojitos marrones.
Un día les llevé al nacimiento del Ebro para que vieran la nieve más de cerca, pero hasta hoy poca nieve hemos tenido en Cantabria. Por lo menos notó e frío de 4*C! Jeje.
Si algún cántabr@ me lee podrías mandarme fotos de aquí para que las vea teteestanjana (hermano en mi casa es tete)? Así le enseñaré los sitios dónde estuvo y verá que no le engañaba con la nieve, gracias
(qué tontísima me he puesto)


Tendría que comprar un bebé

Estanjanito tiene seis años, de vez en cuando tenemos conversaciones transcendentales, ahí va una…

Estanjanito: “Mamá cuando sea adulto podré viviré con vosotros?”
Yo: “Pues dependerá de ti, muchos

adultos viven con sus padres, unos porqué quieren y otros porqué no pueden vivir en otro sitio” (a veces, creo que me paso con mis explicaciones)
Estanjanito: “Pero yo quiero veros”
Yo: “Nos verás siempre que quieras, y si estamos lejos puedes llamarnos, yo lo hacía con mi madre cuando estaba en la universidad” (supongo que la duda viene de que yo no he visto a mi padre estos años)
Estanjanito: ” Pues yo me casaré con una mujer, porqué csi me caso con un hombre tendremos que comprar un bebé porqué no pueden tener un bebé en su barriga” (sí, vemos modern family)
Continuará


De vuelta

Estos días son días de vuelta, al cole, al trabajo, a los horarios, a la normalidad…este año para mi es más vuelta, vuelta al blog después de más de siete meses, ya lo siento, pero el trabajo, cierre, mudanza, nuevo trabajo, cambio de horarios, paro, nuevas ideas, no me han dejado mucho tiempo y necesitaba desconectar.
La vida da muchas vueltas, muchísimas y este año yo recupere a mi padre, conocí a mi hermano pequeño, los estanjanitos disfrutaron de su abuelo y su tío, y estanjano tiene un suegro con quién hablar de muchas cosas.
Hemos pasado grandes momentos y ahora que ya se han ido les echamos mucho de menos. Cuatro días después sigo entrando en su habitación y siento un nudo.
He estado muy desconectada, a ver si me pongo y te cuento mil peripecias que tengo muchas guardadas!


Cuando papá no está

Estanjano no está, se ha ido lejos a trabajar, a otra comunidad para ganar perras en estos tiempos difíciles. Nos echamos mucho de menos, es dura la situación para ambos; él porqué está lejos, sobretodo de los niños, y yo porqué me he quedado con ellos, la perra, el negocio y la casa.

Necesito escribir, robándole minutos a la noche, al sueño y a los ratos muertos del bar. Hace una semana que se ha marchado y yo estoy muerta de cansancio, tanto mi cuerpo como mi mente. Cuando estás sola con todo el “follón” piensas en esas mujeres, mamás, que sacan solas a una familia, te preguntas en como lo hacen, como descansan y como siguen adelante.

Las mañanas no son muy distintas, levantar a los niños, vestir a estanjanita (por suerte, estanjanito es muy independiente, aunque hay que ir detrás para que no se entretenga), bajar al bar (una ventaja poder trabajar y vivir en el mismo edificio), darles el desayuno, preparar el tentempié de estanjanito y para el cole. No es lo mismo ir con un niño que con dos, estanjanita va como un saco de patatas, pero se lo pasa de maravilla al ver a tantos niños en el cole. Después vuelta para el bar a hacer la tortilla de patatas, para que salga perfecta, a veces, me tensa porqué quiero que les guste a mis clientes. En seguida se hace hora de abrir, así que saca mesas y sillas a la terraza, prepara los granos de café, la leche que esté fresquita, todo limpio e impecable para ofrecer el mejor servicio.

En el momento de meter la llave en la puerta es cuando realmente empieza la acción, me esperan mínimo 12 horas de trabajo en barra, intentando siempre una sonrisa, rapidez y buen hacer. Entretanto tengo que hacer comida y cena, pensar en algo que no me suponga estar mucho rato en la cocina para no dejar la barra vacía, aunque aprovecho cuando hay alguien de confianza, un buen amigo, para en el bar en  horas que sabe que lo puedo necesitar.

Estanjanita “trabaja” conmigo, aunque hemos acondicionado el bar con trona, parque y demás artilugios para que sea una casa para ella. Se lo pasa genial cuando le dicen cosas y cuando algún amigo le da un paseo. Cuando estanjano está, las tardes las dedico a la casa y los niños, pero sin él no queda otra.

La hostelería es esclava, ya lo sabía y era consciente, pero el plan no era este, así. Hay días en los que me siento encadenada a la barra, apenas salgo de estas cuatro paredes y se hace difícil continuar en algunos momentos.

Por suerte, mi cuñado va a recoger a estanjanito a la salida del cole, ese momento lo espero con locura, cuando entra estanjanito corriendo es como un golpe de aire fresco, somos muy cómplices, y ahora él es “el rey de la casa”, aunque ya le digo yo que la reina manda más, jeje.

Las risas de mis niños son las que te ayudan a cargar fuerzas, ver que a pesar de todas las circunstancias ellos son felices te echa para adelante. Estanjanito se ha hecho mayor y nos cuida;  me dice: “te quiero” y te hace sentir bien. Y estanjanita está creciendo mucho, es muy lista y simpática. Todas las decisiones que hemos tomado hasta ahora han sido por ellos, no me arrepiento de ninguna pues hemos salido a mejorar nuestra situación en vez de quedarnos a esperar y quejarnos porqué sí. Tengo motivos para quejarme porqué cuando te equivocas tienes ese derecho, porqué cambiarías cosas, porqué mejorarías otras sabiendo lo que sabes ahora, pero ahora también soy más sabia, porqué me mueve la pasión por lo que hago, porqué cada paso que hago me enseña más, aunque sé que me seguiré equivocando, prefiero equivocarme a arrepentirme de no hacer nada.

Lo duro de esto es la hora del cierre, esperas que no entre nadie a última hora que te haga retrasar echar la llave (un día te contaré las mil y una aventuras que pueden pasar en un bar como el mío), voy cansada con ganas de sentarme y parar de pensar. Aunque con cerrar el bar no termina todo, barre y friega para el día siguiente, sube con los niños, recoge un poco, incluso pongo alguna lavadora rápida para no quedarnos sin ropa, aunque después de la secadora se acumulará en las montañas de ropa para planchar, esperando un rato muerto para que bajen un poco. Ah! Y falta hablar de Pelota, nuestra perra, cuando los niños duermen o están a punto de caer, la bajo al patio para que se despeje, es nuestro momento, las dos solas en la noche respirando aire limpio y oyendo el silencio de las estrellas, es nuestro momento de respirar. Aunque ambas pendientes de los ruidos de la casa por si algún niño nos reclama.

De vuelta, me meto en la cama y miro a mis hijos, pienso en que es un esfuerzo todo esto, en que estamos sobreviviendo y en que podemos disfrutarles a pesar de todo, así, que vale la pena seguir  levantándome todos los días pese al cansancio que llevo acumulado y pese a lo mucho que echo de menos a mi marido. Cariño te esperamos impacientes para abrazarnos mucho


como contar la muerte

Hace como dos años estanjanito pasó por una época en la que preguntó mucho por la muerte y le causaba tristeza. Estuvimos a su lado intentando responder a sus temores.

Hace un par de semanas el tema a vuelto a su cabecita inquieta y se echa a llorar diciendo que quiere vivir para siempre y haciendo preguntas que a veces nos suponen difíciles para calmar su tristeza y a la vez darle respuestas. Y es que nunca he querido decirle mentiras pero tampoco creo que con seis años tenga que saber toda la verdad a saco. Una verdad edulcorada mejor.

Aún así se me hace algo difícil hablarle de la muerte si ni yo misma lo tengo claro. He pasado por varias épocas. En algunas era ferviente creyente, pues me crié en un colegio de monjas, en otras he sido más racional podríamos decir y no creo en el más allá, venimos para vivir la vida y un día eso se acaba y somos cuerpos sin alma, otras es un intermedio en el que debe haber algo más.

Así que estamos preocupados por esta etapa por la que estanjanito está pasando porque queremos darle tranquilidad y no sabemos muy bien como hacerlo. De momento le he dicho que sí que nos morimos todos, hasta los perros, y que hay que disfrutar todos los días porque somos como relojes que tienen una pila que es el corazón y tiene un tiempo de funcionamiento.

no se si leresolví todas las dudas, creo que no, pero pareció algo más calmado. Hablé con la profe para que supiera de que iba la cosa si estanjanito se echaba a llorar y me dijo que el desencadenante igual era un compañero suyo que le apasiona la muerte y deseo que se murieran todos, eso si me preocuparía más, así que ahí estamos. A pesar que lleva dos o tres días sin hablar de la muerte y le noto más tranquilo y más mayor, voy a buscar un cuento y más información para cuando vuelva a sacar el tema.s


Las mujeres y el trabajo

Feliz día de la mujer!!!
Todos sabemos como está hoy en día la conciliación laboral y familiar, a pesar que algunos no se quieren enterar y otros siguen negandolo.
Algunas voces siguen hablando que la mujer debe decidir entre ser madre o trabajar. Pero en la sociedad actual tenemos pocas decisiones que tomar.
Desde mi visión hay varios grupos:
Las que quieren ser madres pero no pueden porque la economia familiar no les permite afrontarlo o el trabajo (tanto de horario como de riesgo en perderlo).
Las que ya son madres y quieren seguir trabajando (sea por necesidad o por decisión propia) y deben hacer concesiones que no les gustan (sobretodo afectando a sus hijos) haciendo malabares
Las que son madres y querrían dedicar todo su tiempo a sus hijos pero la economía familiar no se lo permite.
Total y en resumen que estamos bien jodidas y nuestros hijos más. Los hombres menos, no vamos a negar que muchos pasan a formar el papel de “cuidador principal” pero nosotras seguimos en verlas venir.
Yo con estanjanito tuve la suerte de poder reducir la jornada para pasar las tardes con él. Pero te vas al paro y la jodimos, si por casualidad encuentras una oferta (tal y como se quedó el sector de la construcción no voy a detallar más) los horarios son incompatibles y valoras si vale la pena ir a trabajar para no ver a tu hijo y que encima de tu sueldo no quede nada después de pagar guarderías. Lo valoras porque a veces en las entrevistas ya te descartan por tener hijos (porque una madre siempre te traerá problemas seguro) o porque no tienes experiencia (oiga es intrusismo pero deberé buscarme la vida), o porqué tienes demasiado buen curriculum (nos ha encantado su curriculum pero, en otras palabras, para vender ropa queremos a chicas que podamos dominar)
Y decides emprender, siendo tu propia jefa podrás tener horarios flexibles y tener a los niños cerca por lo menos.
Pero el emprendimiento no es fácil y si eres autónomo, en este país, date por muerto. Muchas horas que trabajas con ganas. Si no sale una cosa inventas otra, y al principio bien, pero muchas horas al pie del cañón con dos hijos es difícil de llevar y más por la preocupación de no atenderles como querrías, que tu puesto de trabajo no es el mejor sitio para que crezcan o que tu no-vida actual te afecta hasta en el humor y te conviertes en una madre que no te gusta.
Solución? Pues seguro que muchas y variopintas, pero no puedes, algunas por falta de apoyo otras por falta de ingresos…
Y te encuentras esclavizada en tu vida por tus decisiones y acciones. Y entiendes a muchas mamás que no entendías, como la que se le olvidaba el desayuno, la que llegaba tarde, la que iba despeinada, la que no se enteraba de actividades, la que no veías nunca o la que andaba corriendo más que tu…
Al final todo se define en algo: tus hijos, cuando luchas por ellos y pese a todas tus preocupaciones y líos ves que son felices es que vale la pena. Aunque siempre se puede mejorar y mi reivindicación es luchar por las mujeres para que puedan decidir en trabajar fuera o dentro de casa, dedicarse a sus hijos como quieran y disfrutarles. Pero sobretodo hacerles felices.
Yo apuesto por los horarios flexibles y la jornada reducida en aquellos puestos que se pueda, claro está, y por ayudar más a los autónomos que levantan el país y que sus minimos 250 €/mes sigo sin saber donde van. Calculad lo que debe facturar si tienes ese gasto fijo.
No me extiendo más que me da para un libro loco lanzando ideas y problemas.
Feliz día de la mujer.


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