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1 agosto: Día mundial de la lactancia

El 1 de agosto es el día mundial de la lactancia materna y da comienzo la Semana Mundial de la Lactancia Materna  que este año es la semana del 1 al 7 de agosto. Desde la blogosfera maternal implicada con la lactancia materna, queremos impulsar una gran iniciativa: conseguir que la lactancia materna sea trending topic en twitter durante este día y usar nuestros blogs como medio de difusión para fomentar la lactancia materna y su información.

Maternidad continuum nos ha hecho esta imagen tan bonita:

Hay un grupo de facebook dedicado a este día: Día mundial de la lactancia materna

Muchas son las mamás que tienen una idea preconcebida de la lactancia materna, unas quieren darla porque se han informado, o porque lo sienten, otras deciden no dar pecho pues por puro convencimiento o porqué no tienen buena información. Queremos con este día dar información a todas aquellas que dudan, que no tienen la información suficiente y veraz, para terminar de ayudar a las que están empezando con la lactancia y tienen algunos problemillas. Porqué amamos la lactancia materna, porqué sabemos todos los beneficios que da a madre e hijo, porqué se vive intensamente, porqué es más que dar alimento, porqué nuestro cuerpo nos lo pide, porqué sobretodo nos hace felices y lo queremos dar a conocer para que otras mamás también lo sean.

Muchos inicios en la lactancia son difíciles, yo sin ir más lejos la viví así:

Mi primera idea fue darle, por lo menos, hasta los seis meses que es lo que recomienda la OMS, pero tuve un primer reto, ya en la maternidad me notaba que me dolían los pechos, pero nadie detectó el problema, el niño cogía bien, pero uf! a los dos días de estar en casa, me iban doliendo cada vez más y, la segunda noche, de madrugada, lloraba de dolor mientras le daba el pecho a estanjanito, era domingo y no sabía donde acudir. Por mala suerte, el lunes por la mañana, llamé a mi encantadora matrona pero no estaba! Díos mío y que hago? me preguntaba, no puedo estar más así! y no pienso ir a comprar pezoneras sin hablar con alguien que sepa del tema y me convenza de ello.

Llamé a un grupo de lactancia que venía en una guía que me habían dado en el hospital, “La buena leche”, la chica muy maja me calmó y aunque me dijo lo de las pezoneras, quedamos que podía pasarme por la planta de maternidad, a ver si me podían atender ahí o en urgencias. Así lo hice, me tube que esperar porque obviamente no tenia cita para la pediatra pero me atendió y el problema era que no ponía bien el brazo bajo la cabeza del niño! Mira tu la tontería, así que sabiendo perfectamente como cogerle se me fueron pasando las grietas, sin pezoneras, y siguiendo con la lactancia materna!!!

Mi segundo reto fue a los cuatro meses cuando empecé a trabajar (muchas mujeres terminan con la lactancia en este momento, pero yo os animo a seguir con ella), tenía que sacarme la leche en el trabajo con una pera, porque me habían prestado uno manual que no me iba bien y otro eléctrico que aunque no podía usar porque no habia enchufe en el baño donde yo me sacaba la leche metía un ruido (informaos porque hay algunos sacaleches muy buenos y silenciosos)! no quería asustar a mi jefe que tenía el despacho justo al lado. Fueron unos días un poco estresantes, porque tardaba un montón y pegaba un calor en el baño, aparte de los nervios que me producía tanto rato encerrada en el trabajo. Por suerte pasaron los dias, se estabilizaron las tomas y con el arsenal que tenía en el congelador que me había sacado días antes, y lo que me sacaba por las noches fui tirando. Hasta que ya pude compaginar la lactancia con la alimentación complementaria y tuve que sacarme menos leche, estuve a punto de desistir, pero lo conseguí y a los seis meses pasados, ya el niño tomaba alimentación complementaria mientras no estaba conmigo y no tuve que sacarme mas leche, que relajación!!!

Así que mi segunda idea fue darle hasta el año, a menos que empezara a morder! (siempre te lo dicen cuando empiezan con los dientes, pero no os vayáis a pensara) cosa que alguna vez a hecho pero he aguantado un poquito, se fue acostumbrado a los dientes y a no ser que se quedase dormido no me mordió. A veces, como juego usaba mi pezón con los dientes, pero si le paras a tiempo, no siguen con ese juego.

Fueron pasando los meses, pasó el año y me propuse parar cuando fuera incómodo para mi hijo o para mi o cuando él lo quisiera.

Bueno y se destetó sólo estanjanito con 25 meses, algo que más de un año después, a veces seguimos echando de menos, pero que nos hizo muy muy felices

No dudéis en probar, por lo menos, de dar pecho. Es algo tan práctico! Siempre a punto! No dudéis en preguntar pues también hay retos y todos se pueden superar. Acercaos a un grupo de lactancia que tengáis en vuestra ciudad o preguntad a cualquiera de las mamás blogueras que estaremos encantadas de ayudaros.

Un beso a todas las mamás, las que dieron pecho, las que no, las que siguen y las que estan pensando en ello!

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Agua: Te cuidas, le quieres!

(según un estudio realizado en 2009 por la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y la sociedad Española de Nefrología)

Así es como Font Vella en colaboración con la Asociación Española de Pediatría, nos da a conocer el desconocimiento que tenemos, en general, del agua. Y desde este humilde blog voy a darle difusión a la información que nos ofrecen…

Desde que las dos rayitas aparecen nos informamos de todo, lo que debemos y no debemos comer, lo que es mejor beber, preparamos nuestro cuerpo para crear la nueva vida… pero nos paramos a pensar qué tipo de agua es mejor?

Primero hay que saber cuando, como y porqué hay que tomar agua:

A pesar que los bebés tengan un porcentaje más alto que los adultos (desde 70% en un lactante, hasta el 50% en un adulto) el estómago de los bebés es mucho más pequeño y en seguida se llena, así pues, los bebes necesitan tomar mucho más alimento, acompañado de agua, que un adulto. El aporte de agua no debe ser agua sin más, en los primeros meses del bebé el agua que reciben es a través de la lactancia, sea lactancia materna o el agua con la que se hacen los biberones. Ese aporte de agua es casi constante, dependiendo siempre del bebé, pero entre unas dos o tres horas, sobretodo los primerísimos meses. Pero nunca hay que sustituir la lactancia, del tipo que sea, por agua sola.

Me centraré en la lactancia materna por mi experiencia, y porque suele llevar a equivocaciones, durante la lactancia materna de los primeros meses, (recordad que la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses), el bebé recibe el agua de la leche de mamá, así que es ella la que debe cuidarse en ese sentido y debe vigilar cual es el tipo de agua que toma. Además que el cuerpo te lo pide, yo lo leí durante el embarazo, y no me acordé más, hasta que me pasó a mi, os puedo decir que es verdad, mientras daba pecho me entraba una sed increíble, así que durante las noches dejaba una botella de agua mineral natural en la mesita de noche, porque estanjano, a la segunda noche me dijo que ya no se levantaba más, jejeje, mi pobre la cantidad de vasos de agua que me trajo!

Por qué agua mineral natural? Bueno pues porque garantiza la misma composición, disminuye el riesgo de contraer problemas digestivos por el cambio de agua, el agua mineral natural procede de yacimientos subterráneos protegidos frente a cualquier tipo de contaminación. Y como el agua mineral natural está libre de bacterias y microorganismos nocivos no necesita ser hervida antes de ofrecérsela al bebé, cosa muy cómoda, por supuesto.

El bebé cuando ya empieza a tomar otros alimentos a parte de la leche de mamá no necesita prácticamente un aporte extra de agua, mamá ya se lo da a través de la leche, pero se les puede ofrecer algo durante las comidas.

En el caso de los niños alimentados por biberón, está claro que reciben agua, pues con ella es con la que se mezclan los polvitos. Y el agua extra no es prácticamente necesaria hasta pasados los primeros meses.

Sobretodo hay que vigilar más en las épocas de calor, que reciban suficiente agua para rehidratarse con el exceso de calor, no está de más llevar una botellita de agua mineral natural, por si las moscas. Y cuando tengan fiebre o diarrea, hay que darles agua para evitar deshidratación, y ahí si que podemos incluir los bebés de lactancia exclusiva.

Y después de todo esta introducción, vamos a la resolución:

¿Qué tipo de agua es conveniente para tomar durante el embarazo, la lactancia y para el bebé?

Lo mejor para la hidratación y el funcionamiento de los riñones del bebé es que el agua sea agua mineral natural de mineralización Débil, como la que nos ofrece Font Vella, esa es la conclusión que sacó el doctor Isidro Vitoria Miñana, pediatra de la unidad de nutrición y metabolopatías del hospital “la Fe” de Valencia, y publicó en la revista científica “Acta pediátrica”

Y recomienda la siguiente composición para el agua de los biberones, preparación de alimentos y bebida:

Muchos hemos oído hablar de tipos de aguas, de mineralización débil o muy débil, no sé si todos sabemos cuando es recomendable tomar unas o otras. Espero que os sea útil toda esta información tanto para las mamás, como a las futuras mamás (y papás).

Hay que tener en cuenta que las aguas de mineralización muy débil tienen una concentración de calcio por debajo de la composición ideal, y por tanto no son aptas para el bebé.

Font Vella nos ofrece tres videos didácticos muy interesantes y cuidadosos, con consejos para el embarazo, ejercicios que se pueden hacer y hábitos durante la lactancia, el balón que véis en el video os será de gran utilidad para gimnasia tanto en casa como en el centro sanitario, y durante el parto. La lactancia materna, los primeros días en casa y consejos muy buenos sobre posturas para dar de mamar. Otro para la lactancia artificial con consejos para preparar el biberón, higiene (y os recuerdan, como yo, que la OMS recomienda lactancia exclusiva hasta los seis meses). Que podéis ver aquí:

Consejos y ejercicios para disfrutar de tu embarazo

Consejos para ayudarte a dar pecho a tu hijo
– La mejor forma de dar el biberón a tu bebé

Más información aquí:  Font Vella, s.a.

Fuentes: Font Vella, Bebés y Más y Dr. Carlos González


Lactancia

Vaya, tenía en mi mente un artículo sobre la lactancia materna y los cariños a los bebés pero veo que se habla en varios blogs de esto, de todas formas voy a hacer un poco de mi visión, espero no agobiaros con el tema:
Como muchos sabéis soy prolactancia materna, soy muy apasionada si me pongo a hablar del tema, a mi compañera de trabajo (ahora embarazada) le hago unos monólogos que la pobre no me manda a tomar… por educación. Intento respetar lo de dar biberón a los niños, lo intento de verdad, pero hay muchas personas que me dan unas excusas que no veo coherentes para no dar pecho: Poder hacer dieta para recuperar la figura, tener al niño enganchado a la teta sobretodo durante la noche, dar pecho en público,… Yo entiendo que hay mujeres que no quieran y otras que no puedan pero no me des excusas que no me creo, “Si es lo mejor para el bebé, que tendera a tener menos enfermedades, tendrá tu calor para calmarle, se sentirá menos solo con tu calor, será mejor para ti, para recuperar tu figura, para tener menos posibilidades de tener cáncer mama” Tan poco nos preocupa la salud del niño y la nuestra? y con eso no quiero decir que menosprecie a la mamas que dan biberón y no quiero crear polémica. Sólo que la sociedad en la que nos encontramos apuesta por “mamas modernas” que no dan el pecho para no ser esclavas sólo ellas de alimentar, por mamas que prefieren un buen cuerpo (que eso yo no me lo creo porque podrías mirar el mío, que estoy delgadísima). Una sociedad que apuesta por la leche de fórmula sólo porque hace años las grandes farmacéuticas hicieron una gran campaña de publicidad para sus productos y han cambiado la mentalidad.
Yo me pregunto, y no es mejor no tener que estar noches levantandote a calentar el biberón? que queréis que el padre colabore, pues que cambie los pañales, bañe al niño o un montón de cosas. Y no es mejor no tener que estar en el médico cada dos por tres y pasar malas noches? porque la leche materna les da inmunidad, se recuperar más fácilmente de las enfermedades, estanjanito ha estado enfermo, claro que sí, pero se ha recuperado rápido y no ha sufrido grandes enfermedades. Y no es mejor no cebarle para que duerma toda la noche con la consecuencia que puede sufrir obesidad? obviamente, no todos van a ir por ese camino, pero si tiene papeletas
Espero no ofender a nadie, sólo muestro mis pensamiento, no pueden convencerme de que deje el pecho, en otras cosas me equivocaré, lo siento, antes igual pensaba en que no era tan importante dar pecho, pero la información que he buscado por parte de pediatras y matronas hace que no encuentre una mejor alimentacion. Y nadie me ha comido la cabeza, es solo la información la que me ha hecho una gran defensora, y es que estoy cansada que me digan que por qué doy pecho, por qué sigo dándoselo, por qué se lo doy cuando me lo pide como chupete, por qué  no se lo doy solo para dormir, y por qué, por qué…
Me he calentado, y es que a veces me siento algo presionada por dar pecho!
Y lo del cariño a los niños, creo que lo voy a dejar para otro artículo…


Comer y Carlos Gonzalez

Los 25 consejos sobre alimentación que nos da el pediatra Carlos González en su libro “Mi niño no me come”. Sacado de la web “para el bebe y para los niños también” Igual muchas ya lo habéis leido pero para mi estos consejos han sido agua vendita en una etapa en la que estoy preocupada y mi marido más por la alimentación del niño.

Editado (20/08/2011) por lo visto estos consejos que están a continuación no son del propio Carlos González, en estos días el doctor ha hecho un comunicado a webs y bloguers para desmentirlo, así que aunque algunos consejos están bien, otros hay que cogerlos con cautela, podéis ver el comunicado en el blog de Teta Reina que es donde yo lo he leido

1 No obligar nunca a comer a un niño. Un adulto puede que se niegue a probar bocado por los dictados de la moda pero a un crío aún no le pesan las normas sociales. Por tanto no se debe insistir en que el niño trague a toda costa.

2 Cuánta cantidad de comida es necesaria. Cada uno de nosotros necesita un aporte calórico distinto, razón por la que la alimentación no puede tomarse como una ciencia exacta. Unos zampan como elefantes mientras otros comen como pajaritos. ¿Por qué entonces se intenta medir a los niños por el mismo rasero? Un niño de año y medio puede que necesite comer la misma cantidad que un bebé de nueve meses.

3 ¿Seguro que no come nada? Para la mayoría de los padres no comer nada significa que su hijo no engulle lo que ellos creen que necesita. Quizá si su medida fuera medio plato en vez de uno repleto hasta el borde cambiaría su percepción.
4 Los que de verdad no comen. Las enfermedades y los celos provocan un rechazo a la comida que suele ser transitorio y una vez solucionado el problema regresa el apetito.
5 El trabajo de mamá. El regreso laboral de mamá origina en ciertos bebés una negativa a alimentarse si no lo hace su madre. Pueden no consumir nada en ocho horas y luego ponerse las botas cuando ella regresa.
6 Un asunto de honor. Los padres, sobre todo las madres, suelen vivir la inapetencia como un agravio personal. Otras consideran un deber atiborrar a su hijo.
7 Culpabilidad. Frustración y un terrible sentimiento de no saber cumplir como lo hicieron con ella, fustigan a muchas madres para quienes la hora de la comida es un calvario.
8 Niños incomprendidos. Imagínese qué pensará su hijo. Él, que sólo cuenta con el cariño de sus padres, de repente se ve atacado por aquellos en quienes confía, que insisten en cebarle cuando ya no le entra más y encima se enfadan y le gritan.
9 La prueba definitiva. Coma en proporción a lo que da a su hijo. Si el niño pesa 10 kilos y engulle un plato, tráguese usted cinco o seis raciones. Seguro que revienta.
10 Pecho “for ever” y a libre demanda. La leche materna es el alimento más completo y nutritivo. Si el niño no pierde peso es conveniente alargar la lactancia hasta el año o los dos años. Siempre sin imposición de horarios, porque él ya lo pedirá cuando lo necesite.
11 Las papillas. Nunca se debe sustituir el pecho por la infundada creencia de que los cereales alimentan más. Cuando los niños ya degustan papillas hay que saber que casi ninguno logra terminarse la medida recomendada porque es simplemente una orientación, no un dictado.

12 Horror a las verduras. El pequeño estómago de los niños admite pequeñas cantidades, o sea, muchas calorías en poco volumen. Las verduras contienen mucha fibra y escasas calorías, por lo que les enguachina pero no les sacia. Apenas unas cucharadas serán suficientes para que le saquen el gusto. (será por eso que les gusta tanto el chocolate?)

13 La papilla de frutas. Con las frutas viene a suceder lo mismo que con las verduras. Si el crío las rechaza pruebe a darle una manzana a mordiscos o una pera en trocitos, por ejemplo. Las recomendaciones y mezclas frutales del pediatra no tienen por qué ir a misa.

14 Respetar el sueño. Algunos padres enchufan a sus hijos el biberón mientras éstos duermen y después se quejan de que no comen cuando están despiertos. ¡Pero si ya se han alimentado!

15 Chucherías prohibidas. Al margen de que el niño coma o no coma, los dulces y las famosas chucherías sólo una vez al año para que no hagan daño. (con esto discrepo!!)

16 La crisis del año. Justo a los 12 meses se frena la velocidad de crecimiento y por tanto no precisan la misma cantidad de alimento. A partir de los cinco años aumentarán el gasto energético y las necesidades.

17 El percentil. Las gráficas de peso traen fritos a los padres. En cada país se elabora una distinta y nunca coinciden entre ellas. ¿Quiere eso decir que según el lugar del mundo en que pesen a su hijo estará por encima o debajo de la media?

18 Defensas infantiles. Los más pequeños se defienden ante la indigesta ofensiva paterna a base de hacer bola, escupir e incluso vomitar. Nunca se niegan por capricho. Evolutivamente los críos tienden a rechazar los sabores desconocidos por simple supervivencia.

19 Un dragón llamado alergia. La alergia puede provocar la negativa del niño a ingerir ciertos alimentos como la leche, el gluten, el huevo o cualquier otro incompatible con su inmaduro organismo. Por eso es conveniente no obligar a comer.

20 Estimulantes del apetito. Los tónicos estimulantes contienen psicofármacos que actúan sobre el centro cerebral del apetito y su efecto desaparece en cuanto se deja el medicamento. Poco aconsejables salvo excepciones.

21 Cómo introducir los alimentos. A partir de los seis meses se pueden ir probando nuevos sabores con gran precaución y muy lentamente.

22 Estrategias. No guardar la comida para la cena. Ponerle en el plato sólo lo que suela tomar aunque sean tres cucharadas, si tiene hambre pedirá más. Evitar las broncas y los sobornos.

23 Vegetarianos. Cuando los padres son vegetarianos los niños pueden vivir perfectamente con una dieta ovo-lacto-vegetariana.

24 Acostumbrarse a comer de todo. Obligarle a comer un determinado alimento es la mejor forma de lograr que lo odie para el resto de su vida. Si no se le fuerza acabará probándolo.

25 Comer solo. Un niño se puede negar a comer porque quiere meterse él mismo el alimento en la boca y no se lo permiten. Aunque se estire la hora del almuerzo y ponga todo perdido es preferible concederles cierta independencia.


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