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Beneficios (que igual no te han contado) de la lactancia materna

Sí, así como lo leéis, no te lo han contado, aunque si has dado pecho has vivido todas o alguna de ellas y no tiene nada que ver con estudios científicos.

– Aprendes a usar la otra mano, si eres diestra, por ejemplo, al dar pecho, aprendes a usar la mano izquierda. A la hora de comer, cada día coges más soltura usando la mano izquierda al pinchar y llevarte la comida a la boca sin que se caiga (Advertencia: los primeros días mejor poner un trapo encima del bebé por si se cae algo y no hacerlo con alimentos calientes). Con práctica, eres capaz de poner lavadoras, secadoras o poner a mesa (o escribir un post en el ordenador) con una mano y sobretodo la que normalmente no usas.

– Aprendes a hacer duchas cortas, no siempre pasa, pero en muchas ocasiones, aunque le acabes de dar pecho, es meterte en la ducha y te pide teta como si no hubiese comido en tres días, y más si estás sola en casa. Así que la ducha dura 10 segundos, mira si economizas!!

– Duermes con las tetas al aire. Que los pechos se aireen es bueno, cuando das pecho y más si lo haces con colecho, terminas durmiendo con las tetas al aire.

– Bebes más agua. Y es que dar pecho te da mucha, mucha sed. Y ya sabemos lo saludable que es beber agua.

– Te traen las cosas. No siempre pasa, ee, pero muchas veces que estas dando pecho puedes pedir que te traigan cosas, como agua, o chocolate!! con la cosa que estas ahí sentada puedes aprovechar un poco. Aunque si te ven muy diestra en el paso uno (o mi marido lee esto) se puede acabar el chollo.

– Duermes más. Sí, aunque suene a risa, duermes más. Las hormonas que generas hacen que te entre sueño. Si das pecho mientras colechas, enchufas la teta y te quedas dormida (muchas veces no me doy cuenta de cuando lo deja) así que duermes más de lo que dormirías en otras circunstancias.

– Sales de casa, sin pensar, sin pensar! Bueno algo sí piensas, pero yo salgo siempre preparada por si me paso el día fuera, aunque la idea sea ir a un recado y volver. Me llevo agua para estanjanito, algo de picar, pañales y toallitas para estanjanita, y una muda, pero no me llevo nada para comer. Cuando tiene hambre, tetas fuera! jeje

– Puedes bailar mientras das pecho, hombre, no en plan break dance, pero el otro día comprobé, que puedo tener a la nena en la emeibaby (que ya os contaré en otro post lo del porteo) y darle teta mientras muevo un poquito el cuerpo al son de una bachata.

 


El contador andante

En casa tenemos un contador de cosas andante, no, no es un aparatejo de última generación ni un invento, aunque es transportable y algo pesadito a veces, lo adivináis? Sí, es mi hijo estanjanito!

Estás comiendo y cuenta los trozos de carne que le faltan para terminar, ah! pero no una vez! a cada cachito que se come te dice cuantos trozos le quedan por comerse! Que está muy bien porque el niño está aprendiendo a sumar y restar con éste método, pero, a veces, se hace pesado saber a cada bocado los que le faltan. Y eso, si no se pone a contar los tragos que le faltan para terminarse el yogur bebido, sí, algo incontable, pero él lo cuenta. O cuando te dice cuantos mordiscos te quedan de tu bocadillo!

Es gracioso, a veces, porqué ves día a día que ya cuenta menos, que con un vistazo sabe cuantos cachos tiene. Pero cuando se pone pesado se pone muyyy pesado!

La parte más divertida es cuando te dice que no quiere más… y una excusa enorme detrás (léase que le duele la barriga, que no le cabe más, que está cansado,…) Le contestamos: “Venga va pues cuatro trozos y ya” a lo que él recontesta: “mmm, vale, me como siete” sí, eso, lo de qué número es mayor y menor es algo que hay que depurar porqué él se pone más que nosotros.

Ahora llevamos meses, sí, meses! contando los días para llegar a su cumpleaños y, como sabe que luego nace estanjanita, ya está en cuanto falta para que nazca!! Hoy me dice: “faltan cinco días para que nazca”, “No!” le digo yo, y me contesta: “Pues ochenta mil días” aich este niño me quiere estresar!! jeje


Mamá se va al médico

Durante el embarazo las visitas a médicos, matronas y analíticas se dispara para controlarnos
Ahora que estoy en el sexto mes me tocan las pruebas del segundo trimestre. Hoy fuimos a la matrona y salí con la agenda llena, lo curioso es que para mañana ya tengo analítica y la cabeza ha estado rato organizando el día.
Me tendré que levantar antes, no olvidarme de hacer pis en el vasito, prepararme desayuno para luego e irme para el centro de salud dejando a mis hombres dormidos.
Lo chungo es no poder tomarme mi leche, que yo no sé salir de casa sin tomármela. Esta vez, además, me toca hacer la prueba de la glucosa, así que tendré que tomarme la botellita y esperar una hora, sin comer!!!! Es de lo que más cuesta arriba se me hace.
Luego tendré que desayunar, que me lo llevo puesto por si me mareo. Espero que no mucho aunque ya me pasó con el otro embarazo y en el analisis de sangre del primer trimestre que me tuvieron ahí sentada rodeada de agujas y sangre.
A estanjanito le he contado que mañana papá le llevará solo al cole porque mamá se va al médico.
¿Cuál fue su pregunta?

Estanjanito: “¿Vas al médico para que te saquen a estanjanita?”

Sí, como os lo digo. Le expliqué que aún no, que mañana me sacarán sangre para ver si estoy bien.

Estanjanito: “¿y cuando te devuelven la sangre?”


Clase de música de papá

Mi marido, estanjano, tiene la música que le corre por las venas. Alguna vez he comentado que estanjanito lo ha demostrado también desde pequeño y por eso le apuntamos a clases de estimulación musical.

El otro día fue lo más! Papá e hijo disfrutando de la música de épocas atrás. Estanjano puso discos, sí, vinilos, de esos que cuesta encontrar hoy en día y que los que conservamos algunos somos dinosaurios. Estanjano disfrutó como un enano poniéndole distintos tipos de temas que a él le marcaron de alguna forma su infancia y adolescencia. Mientras estanjanito bailaba cual poseso por el salón, bueno no sé si llamarlo bailar, eran como espasmos y saltos.

No sabría deciros quién lo pasó mejor, yo estaba encantada mirándoles desde el sofá mientras estanjanita apretaba la barriga, no sé si se quería unir a la fiesta que teníamos montada.

El momento mágico fue cuando papá puso rock, pero no uno cualquiera, si no el que estanjanito estaba pidiendo, Queen! “We will Rock you” con el sólo de guitarra, padre e hijo de pie sintiendo el ritmo y tocando la guitarra con cara de sentimiento pleno!! No sabía si llorar de la emoción, limpiarme la baba o reír!

Son esos momentos que te quedan, que recuerdas, que esperas que tu hijo recuerde aunque sea vagamente y que se quede con algo de esos momentos mágicos. Aunque no lo parezca seguro que estanjanito aprendió mucho de su padre ese día. No es la primera vez que me hacen concierto pero ésta fue buenísima!

Os quiero chicos, mis músicos preferidos!


Estanjanito y el bilingüismo

Como muchos sabéis, en casa se practica el bilingüismo catalán/español y estanjanito siempre lo ha entendido de forma natural. Ahora que se hace mayor y que se da más cuenta de las cosas, a veces cuando se enfada conmigo, me dice que le diga las cosas en español porque no me entiende, ahí con dos cataplines, ya tiene una excusa. Otras veces, las más generales, le hace gracia saber varios idiomas y pregunta ¿cómo se dice ésto en catalán? o él mismo hace comparativas de las palabras en catalán y español. Aunque creo que, a veces, debe pensar que su madre es rara y se ha inventado un idioma, a pesar que ha visto alguna película en catalán, pero yo entiendo que mi catalán de estar por casa no es lo mismo que el correcto de una película y se cansa.

No es algo que me preocupe, quiero que mi hijo sepa catalán y lo entienda, más adelante ya lo perfeccionaremos porque teniéndome a mi sóla como única fuente entiendo que es difícil. Y supongo que también terminará hablándolo aunque ahora sólo sepa palabras sueltas.

Y ahora viene un nuevo miembro a la familia, eso creo lo hará más fácil para los dos. Y tengo que contaros una anécdota al respecto:

El otro día, acostando a estanjanito:

Estanjana: “Digues bona nit al bebé” (Di buenas noches al bebé)

Estanjanito: “Bona nit, bebé” (Buenas noches bebé). Mamá,  ¿el bebé como hablará?

Estanjana: Pues como quiera, papá le hablará en español, mamá en catalán y tu como quieras

Estanjanito: Yo le hablaré en inglés

Jejeje

 


Anecdota rapida

Bueno pues hoy ultimo día de cole y, como dicen Phineas y Ferb, nos quedan cien días de vacaciones. Les emularemos y algun invento haremos. De momento primera anecdota rápida del verano.

Estanjanito jugando con el patinete hace como se va y me dice:

“Adiós mamá me voy que tengo sentimientos que hacer”

Jejeje


Oda a los canelones

Bueno, ya sé que dije que dedicaría el mes de diciembre a la solidaridad pero quería hacer una parada porqué hoy me vino un recuerdo a la memoria y no podía desperdiciarlo, porqué también tiene relación con la navidad.

No es una oda tal cuál pero si un homenaje a los canelones, los de toda la vida, esos canelones que nos hacía la abuela. Esos con los que si me dieran a escoger, viviría solo de comer canelones de mi abuela o sus “crispells” (no sé la traducción, pero son tortitas de bacalao), bueno, y de los mejillones que prepara estanjano (mmm no sé si podría escoger un sólo plato de lo que prepara estanjano), bueno, y de bocadillos de jamón con tomate, mmmm y de chocolate, y las alcachofas al horno que preparaba mi padre, y de la albóndigas de mi suegra, y de … vale, paro, paro porque se me hace la boca agua y no podría escoger. Como dice Leia tengo el morro puta, jeje

A lo que iba este es un post-homenaje a esas abuelas que se dedicaban horas a hacer con amor esos canelones. Y no volveré a probarlos más, mi abuela murió hace año y medio llevándose el secreto con ella, aunque alguna vez me lo explicó, mi memoria no es nada buena así que me quedo sin ellos. Mi abuela me los hacía especialmente para mí, eran mi devoción, que había fiesta seguro que caían, fuera navidad, reyes, santo, cumpleaños, de quién fuese, yo sabía que había canelones fijo.

Los hacía el día anterior, con pollo, carne sobrante, foie gras, y cebolla o ajo, algo de tomate, no sé muy bien cuál era el secreto, todo así picadito, picadito como una crema, y venga, a extender la pasta de canelones en la encimera, y con una cucharita a rellenarlos y enrollarlos; ahí aparecía yo para “ayudar” (a comermélos) vestida probablemente con un jersey de lana hecho por mi abuela, con un perrito; subida a una silla para llegar, me encantaba el olor de la casa ese día, y el posterior más, jeje. Y los terminaba de rellenar por los laterales, luego a la bandeja de horno, con bechamel por encima y queso rallado, pero poco, porque eran canelones “secos” para comer los canelones sin que flotasen en bechamel. Y al horno! salían así de tonos amarillos y marrones, bien gratinados. Geniales! (obviamente hacía dos bandejas, una para el día de la fiesta y la otra para el siguiente!!!!)

Hubo una época en la que me dediqué a pedir canelones ahí donde parase a comer, y nada, hija, para nada se parecían, o flotaban o eran con tomate, o ni por asomo eran caseros,… sí, soy muy exigente con los canelones, a mi me gustan “secos”…los canelones se entiende.

Gracias abuelas, especialmente a la mía (ahí donde esté) por alimentarme de canelones riquísimos y la felicidad que me provocaban.


Me encantas cuando te pones nostalgica…

Eso me lo digo yo misma, jeje, sí, así estoy de pa’lla!

Un click, no sabría decir, a veces una película antigua, otro un comentario, una conversación… te llevan a la tierra de la nostalgia, de los recuerdos, algunos muy muy aparcados.

Eso me pasó esta tarde, hablando de costura y manualidades con mis amigas, de golpe! me acordé de mi infancia, cuando, no sé si a los 9 o 10 años, me apuntaron a un nuevo taller de bolillos (tiene muchos nombres: randes/puntes de coixí le llamabamos nosotros) era un taller para recuperar una tradición muy antigüa de mi pueblo marinero, ahí nos juntamos muchas niñas los sábados por la tarde y nos lo pasábamos genial. Fue una época muy feliz, aprendí muchísimo y fui casi profesional de ello; hicimos de aquella tradición una bonita forma de divertirse. Fuimos a jornadas, encuentros y concursos, primero los domingos por la mañana o sábados a pueblos cercanos, luego la geografía catalana y de ahí a jornadas de varios sitios de españa y alguno de Francia.

Y se me había olvidado! puede parecer algo arcaico o pasado de moda, pero nosotras lo rescatamos y me alegro muchisimo de ello, en las jornadas eramos admiradas por nuestra joventud y empeño, y ganamos más de un concurso! También instalamos en mi pueblo una jornada espectacular que reunió alrededor de un millón de “encajeras” o “puntaires” (pocos se acordarán ya de ello así que pocas pistas doy, jeje, y ya hace más de veinte años de aquello, dios!) fue una época feliz de viajes con las amigas y las mamás y papás, que como los que llevan a los niños a las competiciones nos llevaban a los encuentros. Sólo de pensar que fui partícipe de aquello me enorgullezco de haber participado y del apoyo familiar. Recuerdo a mi abuela con el abanico dándome aire por el calor, un espectacular batido después de una jornada con mi hermanopegado, sus padres y los míos, mi hermana que también estuvo un tiempo, el vestido regional catalán que nos poníamos en jornadas importantes y en las ferias, … que sencillo parece todo. Ayuntamientos, pueblos y habitantes nos apoyaban, un trabajo tan bonito, una tradición casi perdida entonces.

Y recordé que fui “profesora” de ello en las extraescolares de mi cole, porque yo fui de las últimas en dejarlo, ya cuando fui a la universidad y cada vez que iba a casa de mi abuela y veía mis cojines de “puntaire” me venían ganas de volver a cogerlo. Y me permitió conocer a Marta Ferrusola (la mujer de Jordi Pujol, presidente de Cataluña en aquellos años) y para una niña de 13 años en aquella época era un hito que se interesara alguien así por lo que haces.

Así que rescaté fotos de aquellos días, y espero en los próximos días recuperar las cajas de álbumes y labores (e igual hasta las enseño), me senté al sol de la ventana y me puse música de Júlio Iglesias (sí, que queréis esa época va ligada a la música que ponía mi padre los domingos por la mañana, una cosa sin la otra no es completo recuerdo)

Y la nostalgia se convierte en felicidad y en orgullo, y el sol se marcha y espero que el recuerdo no vuelva a borrarse… mmm donde estarán los cojines y los hilos? Estanjano ya estará temblando porque se ve la casa llena de “puntes de coixí” jeje


La diferencia de sexos

Estanjanito se va haciendo mayor y eso hace que se vaya dando cuenta de la diferencia de sexos.

Hace poco os contaba una anécdota en la que estanjanito intentaba adivinar por donde hacía pis mamá si no tenía “tita”.

Y es que hace algún tiempo que estanjanito va deduciendo las diferencias entre sexos. Aunque, a veces, se haga un lío porque sigue diciendo que mama tiene tetas grandes y él pequeñas pero que le crecerán.

Y por arte de magia, o no tanta magia, le sale un punto machista a pesar que en casa no se practique ni le hayamos dicho nunca que una cosa u otra son cosas de nenes o nenas.

Si ve algo rosa dice que es de chicas. Mamá no juega a fútbol porque las chicas no saben y es cosa de chicos

Son cosas pequeñas, invisiblemente escondidas en nuestro vocabulario y sociedad, y entiendo que en el cole lo oirá. Aunque hay algo en los genes que debe hacer decantar a un niño por ciertos gustos, pues la pasión por los coches estanjanito la tiene desde bebé, la sociedad aporta la exclusividad de las cosas y la división.

Encantada estaré yo cuando mi hijo pida una cocina, pues casi nunca lo ve como algo exclusivo a mujeres ya que en casa el cocinero es papa (y sea dicho de paso, muy bueno) y estanjanito barre y hace cosas que en un primer momento serían de chicas en épocas pasadas (y en muchos sitios aún).

Pero a veces, sale la vena y estanjanito dice que soy su chica y que él es “spiderpan” que lucha contra el hombre verde, que soy como la chica que grita en la película. Ganas tengo que vea alguna peli de las que salen ahora de princesas autosuficientes que no necesitan un príncipe azul (como digo siempre esos no existen, como mucho marrones, y encantadas para que no se nos trate de tontas e inútiles)

Nosotros seguiremos intentando darle todas las opciones, pero a veces, las cosas son ajenas a nosotros. Así que nos esforzaremos a que tenga la mentalidad libre, más que nosotros. Aunque mamá de pequeña jugaba a coches y con muñecas con su hermanopegado y nos lo pasabamos genial, eso le quiero transmitir.

Difícil es, y mas ahora, pasas el pasillo de juegos y llegas al de muñecas y un rosa chicle te ciega pues toodo el pasillo esta lleno de cajas rosas.

De momento, estanjanito sigue investigando en las diferencias; a pesar que a veces se líe porque dice que las chicas, como mama, hablan catalán; y los chicos español.

Y deseo que sea un buen hombre que a pesar de las diferencias entre sexos no discrimine ni abuse, que cuando hable con alguien lo haga con una persona y no a un diferente.


Estanjanito y sus preocupaciones

7:35 de la mañana de un jueves, salgo de la ducha, no despierta del todo hasta que no me tome el café dentro de cinco minutos.

Y mientras me estoy secando se abre la puerta del baño y aparece estanjanito que se despertó antes que sonara la alarma (3 minutos antes! No sabéis como fastidia eso)
Me pide un pantalón porque se había mojado un poco al hacer pis. Me ayuda a secarme…y preparaos a la conversación:
Estanjanito: “te has secado la tita?” (tita es pito, pitilin, pene o como lo llame cada uno en su casa)
Estanjana: “yo no tengo tita, tengo toto” (toto= peseta, rajita, patata, vajina,…)
Estanjanito: “tienes una tita pegada al toto?”
Estanjana: “no, solo toto. Tita tienen los nenes y los papas”
Estanjanito: “tienes agujero? Porque el otro día me dijiste que tenías pis”
Estanjana: “sí, tengo agujero para salir el pis, no te preocupes”

Estanjano desde la habitación: “ja ja ja ja ja”


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