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Dos meses!

Hoy hace exactamente dos meses que nació estanjanita. Me pregunto a la vez: ya? tan poco?

Y es que parece que fue ayer que estanjanita se presentaba en esta casa en una madrugada intempestiva de domingo. Pero a la vez parece tan poco porque nos hemos adaptado todos tan bien que parece que sean años lo que hace que estemos juntos.

A ver la maternidad no es un camino de rosas, ni algo fácil, como dice un anuncio: “si es fácil no vale la pena” o algo así. Pero con la felicidad y la tranquilidad que me embarga, y un poco de imaginación y humor, lo estamos llevando muy bien.

Estanjanita ya sonríe, la sonrisa social vamos, porqué antes sonreía cada vez que apretaba o cuando se quedaba a gusto después de comer. Más o menos a las seis semanas le dió su primera sonrisa a papá, no era para menos y, claro, luego tuve que fregar todo el babeo! Desde entonces, y cuando le viene bien, claro, nos regala sonrisas cuando le acercamos la cara y le hablamos.

Estanjanita, como ya lo hacía estanjanito, dice: “egre” no sé porqué pero los niños que hacemos dicen eso, jeje.

A los quince días se le cayó el cordón umbilical, que ya tenía yo ganas porqué tenía los últimos días como un poco de sangre seca en un lateral, como con estanjanito no me pasó, cuál primeriza, me presenté en la enfermera para enseñárselo el primer día que le vi un poquito de sangre seca. (que se ve que un poquitín puede ser normal, pero si sangra hay que ir al hospital)

En estos dos meses nos hemos ido adaptando, yo he tirado el reloj prácticamente, hago las cosas cuando estanjanita está tranquila o duerme, sin prisa, me levanto con mucho tiempo si tenemos que ir a algun sitio por si en medio quiere mamar, le doy pecho cuando ella pide, … vamos que sin preocupaciones, mantener la casa habitable y disfrutar de mis peques.

La lactancia ha ido viento en popa, con alguna grieta, pero bien, ya os contaré con más detenimiento, y últimamente hace una toma entre las 23 y las 00 h. y otra a las 4 h., lo que me permite descansar porque es un buen ritmo. Durante el día no os puedo decir, porqué como es a demanda no lo tiene ella tan organizado, ni a mi me preocupa.

AAAA pero eso sí, tenemos hora tonta, entre las 23:30 y las 00:30 h antes de que empezara a organizarse las tomas nocturnas, hemos tenido todos los días una hora tonta, muchos niños la tienen, es un rato en que la niña no está bien, está como molesta, y no quiere pecho, está con el pañal limpio y no tiene gases, pero no está fina. Algunos días nos la pasamos de manos estanjano y yo, otros empiezo a posturear, la pongo boca arriba, encima de mi pecho, tumbada, en plan erupto, tumbada con mi mano en la tripa, … y al final se duerme. Yo ya no me desespero, sé que tendremos un rato de movimiento, yo me siento en el sofá a posturear y hasta que se duerma

Desde antes de salir del hospital estanjanita tiene moquetes, bueno, ella y yo. No se nos termina de ir y a estanjanita le echo suero o le aspiro la nariz cuando la veo con mucho apuro.

A veces, le cuesta hacer caca, cada vez menos, pero las primeras semanas se ponía como un tomate al apretar y lo pasábamos mal ese rato.

El momento baño es impresionante porqué según la desnudo llora, pero según la meto en el agua se calma, y menos cuando le lavo la cara, le gusta bastante.

Nos vamos conociendo, ya sé qué posturas le gustan, qué hacer para calmarla, si llora porqué tiene hambre, o si se chupa la mano… Por lo general no llora, cuando empieza a buscar la mano con la boca la enchufo a la teta, aunque, a veces, cuando la cambio de ropa no le gusta mucho y se desespera porque no coge bien el chupete. Eso sí lo tiene, es una desesperada, ya lo vi en el hospital, se pone tonta como no pille el pezón a la primera. Y otras veces pues le cuesta coger el sueño o necesita a mamá que no puede pararse en ese momento, solución: la emei, me la pongo encima y a planchar! o a barrer, lo que toque.

Muchos días nos ponemos a bailar y le pongo música “delamía”: bachatas, salsa, … y planchamos ahí las dos más bien juntitas y bailando! Estanjano se ríe de mi cuando me ve. Si con estanjanito me tuve que inventar cosas, ahora me invento algunas más, ya os contaré.

Y poco más puedo decir, y ya he dicho mucho, jeje. Cada día está más rato despierta y le gusta verlo todo, se pone erguida desde los primeros días, pero boca abajo no le mola nada.

Así vivimos, con tranquilidad, algunos momentos de desesperación que superamos con paciencia, y eso es lo que os recomendaría a todas las primerizas, paciencia, tranquilidad, pararse, a veces, a ver qué pasa desde fuera y cogérselo bien que para mal ya hay muchas cosas.

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Dilatación y parto ¡nosotras podemos!

Soy muy pesada con las clases preparto, el parto y la dilatación, pero es algo que me hace sentir bien cuando asisto. Ya he dicho que muchas clases las terminamos haciendo la matrona y yo, porqué no me sé callar. Y es que ella, a veces, busca la implicación de las chicas pero todas callan y me mira, y claro, una no sabe callarse con esas cosas. Hoy os voy a contar muchas cosas que pone ella de ejemplo con las que yo he ido aprendiendo a lo largo de estos cinco años de maternidad. Hablaré del proceso de dilatación, del parto, el instinto y el cambio de la sociedad al respecto del parto.

Una de las cosas que hay que tener presente cuando vas a dar a luz es que todas podemos hacerlo, nuestro cuerpo está preparado para ello. Es cómo tener la regla. Y me recuerda a alguna conversación con chicas que buscaban quedarse embarazadas y muchas en algun momento pensaron que no eran capaces de quedarse, cuando ya sabemos que el porcentaje de las que no pueden es bajo, pero a todas se les pasó por la cabeza.

La sociedad nos ha hecho pensar en que somos unas inútiles como mujeres, hemos pasado de ayudarnos unas a otras en el momento del parto, la lactancia y la maternidad, a ser islas que piensan que son incapaces de todo aquello por las que nuestro cuerpo está pensado (igual que disfrutar de un buen orgasmo porqué nuestro cuerpo está pensado para ello).

Se ha pasado de parir en casa al hospital, de forma tan extrema, que se ha pasado de dar a luz a que te saquen al niño. Los humanos somos así de extremistas, cualquier avance lo avanzamos tanto que nos anulamos. El hospital dió muchas esperanzas de vida a bebés y mujeres que hubiesen muerto, igual que la cesárea, que fue una gran solución para problemas a la hora de parir. Y hemos pasado de un gran invento o instrumento que ayudaba en casos puntuales a que se llegaran a tasas increíbles de cesáreas e instrumentalización de los partos porque de golpe las mujeres se habían vuelto “inútiles” para dar a luz.

Se ha pasado de dejar que la mujer fuera la protagonista, con su instinto animal (que muchas veces no hay que enjaular) de irse a un rincón de la selva para dar a luz en intimidad, o de dar a luz en la posición más conveniente para ella, a tumbar a la mujer totalmente para que el ginecólogo pudiera sentarse comodamente para ver la vagina. Por suerte, hay ginecólogos como Michel Odent, que tras ser de los primeros en usar la cesárea también fue de los primeros en volver la vista atrás (en el vídeo del post anterior podéis verlo)

Actualmente, volvemos a cambiar, no se trata de evitar los avances si no de aplicarlos de forma adecuada. He visto vídeos y vídeos de partos naturales, donde es la mujer la que lleva el parto, tanto en casa como en hospital, y es la matrona la que se agacha a coger al niño, la que acompaña o se pone en la postura que pueda para que la mujer de a luz de la mejor forma posible (y ni un niño se ha caído al suelo, lo digo por si acaso). Son partos no muy largos, llenos de dolor y alegría, porque ese dolor es el que lleva a la mujer a empujar, porque es el que les dice como colocarse y empujar. Es un momento, un dolor llevadero que se olvida fácilmente gracias a la oxcitocina que se genera en el cuerpo (eso dicen la mayoría de las mujeres que han dado a luz de forma natural, no me lo invento yo), no es un dolor que asusta, que no lleva a ninguna parte, es un dolor que ayuda a que el bebé salga feliz de la madre y que los dos se amen en el mismo momento para la subsistencia de ambos.

Durante la dilatación no penséis en el dolor, poneros música, relajaos, bailad, limpiad los cristales (eso lo dice mi matrona) porqué os distraeréis, porqué os dolerá menos, porqué os estiraréis y eso ayuda a que el bebé descienda más fácilmente. No corráis al hospital (a no ser que haya rotura de aguas sucias, o alguna contraindicación que os haya dicho vuestro médico) dilatad en casa, en intimidad y con instinto, moveros en libertad y como os pida vuestro cuerpo, es momento de escucharlo. Si a la primera contracción os váis al hospital pueden pasar varias cosas, se os pararán las contracciones porque de golpe el instinto se ha parado (es el instinto animal que ha oído un ruido en el bosque y hace que se para el parto para que la mujer se busque un sitio más seguro), os dirán que no estáis de parto porqué todavía no son las contracciones de parto o no son regulares, o os mandarán a casa porqué no llegáis a los 3 cms de dilatación y no se hacen admisiones por debajo de esos cms. Mejor en casa, con tranquilidad y escuchandoos! Porqué todas podemos!

Chicas que váis a parir, no tengáis miedo al dolor, no tengáis miedo a no poder, las mujeres podemos porque nuestro cuerpo está preparado, porqué es nuestro instinto, porque todo conduce a tener a nuestro bebé en nuestros brazos y porque somos las protagonistas. Algunas no podrán entre contracción y contracción y pedirán epidural, otras terminarán por cesárea, pero por lo menos probadlo, intentadlo hasta que no podáis más porqué hay muchas formas de dar a luz pero es bueno sentir que hicimos todo lo que pudimos.

(os recomiendo otros posts míos al respecto del parto, o a leer mi parto, porque yo di a luz con epidural pero sé lo que me ayudó el instinto en el proceso de dilatación previo)


¿Preparada para parir?: Los pujos

Ahora que me encuentro a las puertas de mi parto me acordé de los pujos y me di cuenta que no me acuerdo de empujar, y eso que empujé, más o menos dirigida, porqué sí notaba las contracciones a pesar de la epidural pero no sabía si lo estaba haciendo bien del todo, cosa que pudo llevarme a sufrir una episotomía.
En las clases de preparación al parto que hice cuando estaba embarazada de estanjanito te enseñaban a empujar, pujos dirigidos que se les llama, y la primera vez tumbada ahí en mitad de la clase con todos mirando no fui capaz de hacerlo bien. La matrona (a la que le tengo mucho cariño por la fuerza que transmitía) me utilizó de ejemplo para explicar que dar a luz es algo íntimo, que no es un espectáculo donde todo el mundo está invitado. Explicó que muchas mujeres se encierran en el baño a dilatar por puro instinto y que es eso lo que mejor va a la dilatación, la paz, tranquilidad, íntimidad e instinto. Días después en la consulta, sólo con ella, hice los pujos bien. Se ve perfectamente cómo baja la barriga al empujar.

En las clases que voy ahora, y de las que partícipo muy activamente, tanto que, a veces, me da un poco de vergüenza no callarme, pero soy una apasionada de la maternidad y me gusta explicar mi experiencia y mis conocimientos para transmitir a las otras madres que el instinto tiene mucho que ver en el momento de parir. Bueno, que me lío, actualmente en las clases la matrona no enseña a empujar, nos muestra posiciones y vídeos para el proceso de dilatación y nos explica que hay que esperar en casa, que no hace falta correr a la primera contracción, creo que ya lo dije en otro post, pero me parece curioso la forma que ella tiene de decirnos cuando ir al hospital: “cuando notéis que se os frunce el ceño y se os pone una cara de ya no puedo más”. Y además el otro día dijo algo (especialmente para las que ya parimos que vamos sin tanto temor al dolor), y es que probemos a tener un parto natural, sin anestesia, porque se acorta el expulsivo y sabemos perfectamente que tiene un fin que es dar a luz a nuestros hijos. La verdad es que no puedo dejar de comentar que el otro día la clase que nos dió nos daba mucha fuerza y energía, mucha positividad y nos decía una y otra vez la capacidad que teníamos de parir, que nosotras somos las protagonistas y que formemos activamente de este acontecimiento, que no “nos saquen al crío” si no que seamos nosotras las que parimos, aunque al final termine en cesárea, que seamos partícipes de toda la obra. (en otro post os explicaré más porque hay mucho que decir)

He estado buscando información, como no, soy la loca de la búsqueda para saber con qué puedo encontrarme. Y hay dos tipos de pujos, los espontáneos y los dirigidos, os podéis imaginar así sin comentaros nada ¿cuáles son mejores? Aquí tenéis una excelente respuesta de “El parto es nuestro”.

Mis amigas me lo han confirmado: el pujo es algo instintivo, no hace falta que te guíen. Yo meto más baza: toda la parte de dilatación y parto debería ser puro instinto, instinto que nos han quitado para que el médico pueda estar sentado tranquilamente pero que en los últimos años está cambiando. El otro día encontré un vídeo de Documentos TV de 2006 sobre el parto y aunque hemos avanzado, queda mucho por hacer, es un vídeo totalmente recomendado (aunque los aprensivos mejor no lo vean porque hay escenas en paritorio, y algunas absurdeces de gente que por su postura ya se les ve de qué pelo iban) Pero salen nombres conocidos por muchas y cosas muy interesantes que por suerte han cambiado o estan cambiando.


Tercera clase preparto. Lactancia (Parte I)

Llego ahora mismito de la clase de preparto con muchas ganas de escribir todo lo que tengo en la cabeza. Bueno, vale, confieso que he comido un bocadillo antes de sentarme a escribir!

La clase de hoy ha sido realmente interesante, me ha gustado mucho (algunas cosas menos, pero ya se sabe de una talibana de la teta como yo). Me he involucrado en la clase y casi la hemos dado a trío entre la matrona, otra chica que dió lactancia prolongada y yo. Sí me he callado en algunas cosas que son las que menos me han gustado, pero entiendo que la matrona da consejos más allá de la lactancia.

Lo que más me ha gustado es que no he sido la única que dió pecho y más que otra mamá lo dió pasados los dos años del niño. La matrona ha preguntado cuantas sabían de lactancia (ninguna) y cuantas pensaban dar pecho (muchas dudas), por suerte, o porqué se han callado, ninguna ha dicho un rotundo no a probar a dar pecho.

La matrona ha comentado varias cosas, intentaré resumir un poco, pero no prometo nada.

La primera y más importante es que en el momento del nacimiento, el bebé se pone encima de la mamá porque es en la primera hora cuando el bebé necesita succionar (yo añadiría, y estar en contacto con mamá que es lo único que conoce por ahora) y en las horas posteriores el cansancio del parto puede hacer que el bebé duerma tiempo seguido. Comentó que se pone el bebé encima la barriga de mamá y él solito es capaz de buscar el pecho y “enchufarse”, os prometo que es totalmente cierto, y es increíble verlo! Os recomiendo que busquéis un video sobre ello, los bebés son capaces de “arrastrarse” hasta el pecho y cogerlo.

En las primeras horas el bebé succiona el calostro, uno de los alimentos más importantes para los primero días del bebé. El calostro, es llamado el oro líquido por las grandes ventajas que tiene, pero no voy a ser yo quién os las cuente, Elo de “Una maternidad diferente” lo explica estupendamente en este post: Calostro

De las cosas que pasa los primeros días en el hospital es que estás cansada, si eres primeriza, estás un poco despistada y con la cosa de no saber muy bien qué hacer. Eso y la cantidad de órdenes que puedes llegar a recibir puede hacer que te vuelvas loca. La lactancia materna debe darse a demanda, eso lo digo yo y todos los expertos en este tema, a pesar que mucha gente dice que hay que dar cada tres horas. Mi consejo es que os olvidéis del reloj, la maternidad no es a golpe de minutos, y aunque suene hippy: debe dejarse llevar y fluir.

Una de las mayores preocupaciones es si el bebé come suficiente, la mejor forma de saberlo es si moja los pañales, eso significa que come, y si os parece poco, imaginaos esto:

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Estómago del bebé

La subida de leche se produce en los días posteriores al parto, si es un parto vaginal tarda 2 ó 3 días, que es lo que tardamos en ir a casa, y si es un parto por cesárea suele tardar unos días más. La subida se puede producir gradualmente o de  golpe y notas los pechos enormes, a rebentar. ¿Qué hay que hacer? pues vaciar pechos, la mejor forma es poner el niño al pecho. La matrona recomendó, que en el caso que nos notemos los pechos muy duros el bebé puede costarle cogerlo así que se puede hacer un poco de extracción manual para que se agarre bien (no sé que deciros al respecto porque no tuve problemas con ello)

La matrona recomendó sacarse un poco de leche durante el día y guardarla. Dar el pecho cada 2,5 horas y alargar la última toma nocturna, que el padre sea quién le de la leche extraída durante el día, para que la madre pueda dormir unas horas más. (no es algo que me convenza mucho, la verdad, mi recomendación es que según lleguéis a casa del hospital, apaguéis móviles y teléfonos y os echéis a dormir sea la hora que sea, y que entre toma y toma os olvidéis de todo y descanséis)

Hay que saber que cuanto más succiona el bebé más producción de leche se produce para garantizar su alimentación. No se trata de tenerlo al pecho hora y media si el niño no succiona, los primeros días tardará entre 10 y 15 minutos en succionar, y es mejor ponerlo más amenudo y poco tiempo (sin cronómetro, y lo que el niño realmente necesite, los tiempos son para saber una aproximación, pero el niño tomará lo que necesite). Y aunque la matrona recomendó dar un pecho ese tiempo de 10-15 minutos y luego cambiar de pecho, yo os digo que lo mejor de todo es la leche final del pecho que es la que tiene más grasa, así que mejor que el bebé vacíe por completo la teta y luego la cambiemos, casi todos los bebés sueltan al terminar la leche, momento en el que cambiamos de pecho y luego lo soltará o se quedará dormido. En la siguiente toma, debemos empezar por el último pecho (algunas mamás se lo apuntan, otras se ponen lacitos, y es que los primeros días a veces no te acuerdas del pecho que toca)

Uno de los problemas que hay con la lactancia materna es una posible ingurgitación de los pechos o una mastitis si no se vigila. También están las grietas pero ya lo comentaremos. No hay que asustarse, sólo no hay que dejar pasar los avisos que nos dan los pechos.

Una cosa importante es el vaciado de los pechos, y hay varias formas de hacerlo a parte del bebé, una es manual (aquí se puede incorporar la recogida del otro pecho mientras el bebé succiona, que no se lo cree nadie hasta que no ve salir leche a chorros), y otra mecánica, con un sacaleches, las expertas en eso son Suu de Construyendo una familia, aquí tenéis un post sobre el alquiler de sacaleches, y La Mamá Vaca, aquí tenéis un post de cómo elegir un sacaleches. Y os recomiendo que os déis un tour por sus blogs porqué son muy buenos.

¿Y si tienes una mastitis? Pues hay varias formas que hay para que pase, calor y masaje (también ayuda en la ingurgitación), otra sería ir a ver al veterinario, sí, sí, veterinario, no me he confundido, Suu pasó por ello y lo explica aquí, y la matrona nos ha comentado las diferentes posiciones del bebé para que vaya vaciando distintas partes del pecho, porque vacía más por la zona donde tiene la barbilla. Yo os recomiendo que probéis distintas para ver cuál os va mejor en cada momento, y no os perdáis el mamasutra:

mamasutra1

Y seguiría y seguiría y os daría un montón de consejos para que gocéis con vuestros hijos de una fantástica lactancia materna. Un último consejo es que os dejéis ayudar, que pidáis ayuda con las dudas y problemas que os puedan surgir y que probéis por lo menos varias formas para conseguir una lactancia satisfactoria. Yo estaré aquí, con mis mamis blogueras, no dejéis de pasar por sus blogs (que saben más que yo) por si me necesitáis.

 


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