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Papelote aquí, papelote allí…

Y fírmame y fírmame (cantado junto al título a lo “maquillame”)

Ayer llegamos a casa del hospital. No muy cansados, pero cansados (estanjano de ir y venir y dormir en un butacón; y yo del trasiego de un hospital y una camilla que no es mi cama)

Y … pam! Al día de llegar ya tienes que madrugar para empezar con el papeleo. Cógete una carpeta con todo lo que te dan, los DNIs de los padres y el libro de familia (si ya has tenido un hijo como es nuestro caso, si es el primero y no estás casado te lo dan en el registro). Así funciona el papeleo para un recién nacido si no estás casado:

Antes de salir del hospital llamé al centro de salud para pedir cita para la prueba del talón que debe hacerse sobre el quinto día de vida del bebé, para ello dan un papel provisional con el pediatra que toca. (esto es otro tema pero las visitas médicas se intercalan con el papeleo así que cógetelo bien o acabarás con estrés)

Ahora que ya tengo el alta:

Paso 1: Lo más importante. Registrar a la moza como que ya ha hay una personita más en este mundo.

Es importante porque hay un plazo de ocho días naturales a partir de las 24 horas siguientes al nacimiento.
Para ello en el hospital (normalmente al padre) le dan un papelito amarillo con la parte trasera rellena por el médico. Y si no le vas a inscribir en la misma ciudad del hospital (como es nuestro caso) tienes que llevar un certificado (que no dice casi nada, sólo que el hospital no ha hecho nada para inscribir al niño).

Nos vamos al juzgado de nuestra ciudad (donde quieres inscribir al recién nacido) y les dimos ambos papeles y el libro. Acuérdate de rellenar el papelito amarillo!!! Si no está el juez o está ocupado te dicen que lo vayas a buscar otro día. (Padre y madre firman en el tomo para hacer el registro)
Así que allá nos fuimos estanjano, estanjanita y yo a media mañana y eso que habíamos madrugado!!! Pero como no nos dieron el libro de familia tampoco podíamos hacer más papeles ese día.
Puede que te den a rellenar una estadística, acuérdate de llevarla cuando vuelvas a recoger el libro de familia

Paso 2: inscribir al recién nacido en el INSS.
Como en nuestro caso la niña irá como beneficiaria de mi tarjeta sanitaria me fui yo sola a hacer la inscripción. Para ello hay que pedir cita y hay dos formas:
Llamar al 901106570 donde te sale un contestador que para marcar las opciones puedes hacerlo por teclado o por voz y si tienes a estanjanita en brazos con sus ruidines la máquina se vuelve loca y no sabe qué codigo postal le has dicho o te pasa a otra fecha porque supone que le has dicho que no.
Puedes hacerlo por internet: sede.seg-social.gob.es en cita previa, con la opción de incluir nuevo beneficiario.

Que hay que llevar? Pues tu llévalo todo, pero en principio con la tarjeta sanitaria y el DNI de la persona con la que se inscribirá, vale.

Aquí en Cantabria, por ejemplo, han abierto no hace mucho un centro del INSS en nueva montaña donde no hay mucha gente y con la cita previa no me dió tiempo ni a sentarme para esperar. (primer papelote que pude hacer sola)

Te dan un documento acreditativo del derecho a asistencia sanitaria donde aparecerán los beneficiarios del asegurado, y hace unos meses el nuevo bebé tiene número propio de la seguridad social.

Si eres madre trabajadora tienes que pedir la baja maternal y las ayudas que dan (la baja de paternidad también la pides al momento) aquí no os puedo decir los papeles que necesitáis pero en la web probablemente os lo explique. La ayuda que dan por maternidad son 100 €/mes hasta que el bebé cumpla 3 años (y es una deducción del IRPF). Aprovecha y lleva todos los papeles y lo haces el mismo día. En internet hay una opción para pedir cita para hacer las bajas, ayudas e inscripción en la misma visita.

En el caso que no trabajes, dan ayudas por hijo a cargo, son como máximo 24,25 €/mes/hijo que se pagan trimestralmente (que mira para pañales ya es algo). Para estas ayudas te darán unos papeles para rellenar, necesitas saber ingresos del año anterior, así que necesitas otro día para llevarlos, más originales de los DNIs, padrón y firma de ambos.

Paso3: Inscripción en el centro de salud.

Así te dan la tarjeta para el bebé (bueno un papel temporal hasta que te llegue la tarjeta a casa). Si lo puedes hacer coincidir con la visita al pediatra eso que te ahorras pero puede ser dificil si ya se retrasó lo del libro de familia. Así que nada, otro día de visita. No te apures, tienes un mes que es lo que dura el papelito que te dieron en el hospital con el pediatra que te tocaba. Pero cuanto antes te lo quites de encima mejor porque para la receta electrónica que te darán a los 15 días con la vitamina D si lo tienes que tener.

NOTA: importante fijarte que en el papel que te darán pone el número CIP porque lo necesitas a la hora de comprar la vitamina D con la receta electrónica (que hay que activar en menos de 10 días)

Paso 4: Empadronamiento.

A esto también fui sola, pero hay que ir un día para pedir el papel al ayuntamiento y que papá lo firme, apunta: llevar el papelito rellenado y firmado por ambos, una fotocopia de los DNIs de los padres y una fotocopia del libro de familia. Al día siguiente ya puedes pedir el padrón para ir a más sitios que te lo pidan, por ejemplo, al INSS a pedir las ayudas para gente con pocos recursos. Pero si váis los dos os evitáis un desplazamiento (cosas de que papá trabaje)

Notas importantes:

Organízate bien, sin prisa pero sin pausa.

Lleva todo siempre encima por si acaso.

Haz varias fotocopias de los DNIs por si las moscas.

Entre papelotes hay que llevar al bebé al pediatra para la primera visita con la prueba del talón (sobre los cinco días del nacimiento) y debes llevarlo donde te manden o mandarlo por correo si quieres ahorrarte otro desplazamiento, la mamá debe ir a la matrona a que la inspeccionen (a la semana de dar a luz), a ambos sitios deben ir padre y madre si no están casados (si hay matrimonio con que vaya el padre, vale) o si os véis con cuerpo (como yo que me siento con fuerzas) la mamá también puede hacer los papeles sola, menos en el juzgado que firman ambos en el tomo y lo demás con fotocopias o con un viaje para recoger papel también.

Con certificado digital puedes hacer muchos trámites online, así que si antes de dar a luz puedes hacértelo mejor.


Primera visita al pediatra

Como a estanjanito le tocaba revisión la retardé y junté con la primera visita de estanjanita. Así podía quedarse un día en casa.

Al entrar ya nos dijo la enfermera que la pediatra no estaba y teníamos que volver otro día para la revisión de estanjanita. Menos mal que le tocaba la prueba del talón y eso había que hacerlo ya porque ya podían avisar y no tenemos que hacer viajes con la niña y los bártulos.

Así que pesaron y midieron a estanjanita (la enfermera y una estudiante) y la niña había cogido 130 gr en tres días. Claro tanto engancharse a la teta!!

No se como describir la sensación que me dió la enfermera, hubo muchos detalles que no me fustaron.  Hablaba muy dulce pero no me dió sensación de eso más bien de que hacía un papel.  Me preguntó cada cuanto le daba el pecho y mi respuesta (“a demanda”) no le gustó porqué me lo volvió a preguntar más tarde. Y me explicaba cosas tales como coger al bebé (hombre, no ves que tengo otro hijo y está entero? Algo sabré de coger bebés)

Y llegó el peor momento que yo esperaba. La prueba del talón. Hasta tres veces la pincharon porque no sangraba, esta vez la tenía yo en brazos y la cantaba, que con estanjanito sudé del mal monento viendo llorar a mi bebé en la camilla. Estanjanita lloraba tanto que hasta dejó de respirar algún momento. Pensaréis que duele verdad? Pues según la enfermera no dolía y la niña lloraba porqué la revolvían. (la estudiante me dijo que si usa chupete recomiendan ponérselo a lo que dije que no usaba aún por la lactancia, aunque le hubiese dado una clase muy a gusto)

Como deben apoyar la lactancia materna e imagino que les habrán advertido de las tetaadictas. Me dijo dos veces que cualquier problema o pregubta al respecto la llamase sin problema. Que está muy bien pero me siguió resultando forzado.
Nos sacó de la consulta y nos acompañó a una sala de lactancia, yo no hubiese ido, me hubiese sentado fuera, pero si es verdad que había un sillón cómodo.

Segundo día:
El segundo día nos tocó primero la enfermera que voy a bautizar como “la despistada”
De viernes a lunes van tres días y uno de trabajo pues me preguntó si ya le daba directamente del pecho, me quedé a cuadros, era obvio que se confundía y con estanjanita también hizo un comentario que ella misma dijo que se confundía de bebé.
Ay que asumirlo nos ha tocado la tia despistada. Habrá que ir concienciado a desmentir, confirmar y recordarlo todo en cada visita.
Pesó y midió a la peque y en tres días aumentó 160 gr! Es una “monstrua”!
La pediatra muy mona ella revisó a la niña y todo está perfecto. En la visita de los 15 días nos dan receta con la vitamina D. Y hasta el ms no volvemos a vernos.
La pediatra ayudó a “la despistada” a poner los datos en el ordenador porque como es obvio no se enteraba de yna. Y encima siempre tiene alguna estudiante a quién enseñar, flipante. Y volvió a indicarnos que tenían sala de lactancia. “que sí mujer que ya la usaré algún día”
Nos preguntaron si queríamos participar en un estudio sobre obesidad infantil que se va a hacer en cantabria y me encantó la idea nada más decirlo. Encima vamos a tener más controles de la niña durante dos años así que a ver si ayudamos o les rompemos los esquemas con la lactancia materna prolongada y el BLW que tenemos pensado hacer!


De vuelta a casa

Volvimos a casa un Martes a mediodía, pasadas las 14:30. Tiempo justo para asentarnos y centrarme en mi hogar. Parecía que me había ido hacia un mes. Cogí a estanjanita en brazos y fui paseando por todas las habitaciones para recordarlas y para que las “viera” la pequeña.
Estanjano fue a por estanjanito a cole y le esperé con ansia, echaba de menos hablar con él, mi pequeño que me parecía mayor ahora.

Pasamos la tarde los cuatro en casa, nuestra primera tarde, con tranquilidad y expectantes ante como respondía estanjanito a la nueva situación.

Estanjanito estaba sensible a todo, le veía que estaba retraído y expectante. Con el paso de la tarde, pendientes ambos de él, jugando y haciéndole más caso de la cuenta por si acaso, estanjanito se fue abriendo y siendo él mismo.
Fue una tarde agradable, de granizo al sol, los cuatro tranquilos en casa después de unos días de agitación y muchos cambios.

Ahora tocaba empezar la nueva aventura con un miembro más en la familia. Conociéndonos, queriéndonos y acostumbrándonos unos a otros.


Días de hospital

Ya está, has parido, te han cosido y te suben a la habitación…a estar tranquila, ejem, de eso nada.

Eran las seis aproximadamente cuando nos subieron a la habitación. Lo sentí por los compañeros que nos tocaron, pero les despertamos y dudo que descansaran más.

Entraron enfermeras y auxiliares. Ahora te toman la tensión, la temperatura a madre e hija, ahora te pinchamos para una muestra de sangre (menos mal que estaba estanjano y le pedí que apretara la teta, a la que estaba enganchada estanjanita, para que pudiera respirar bien), toca antibiótico (debido al desgarro) y lo peor: la vacuna de la hepatitis para estanjanita, la vitamina K y la crema de los ojos (por supuesto lloraba la niña a más no poder). Almenos me salté los consejos sobre lactancia al decirle que había dado pecho durante 25 meses. Y ahí terminó por el momento el vaivén de personas.
Cuando nos dejaron dormir ya eran las siete. Estanjano se tumbó en el “cómodo” sillón y yo en la camilla con estanjanita encima. Pero no podíamos dormir, las emociones eran muchas y los detalles a comentar (flojito) también. Cogiéndonos de las manos pasamos el tiempo… hasta el desayuno! Mmmm que bien! Tenía hambre voraz, pese al mal rato posterior a dar a luz, me sentía genial, de oxcitocina hasta arriba, nada cansada y muy muy feliz.

La mañana pasó tranquila, estanjano y yo seguíamos alucinando de lo vivido horas antes y comentando cosas. Mi cuñada vino a conocer a su sobrina y aprovechando, estanjano fue a casa a recoger un poco, desayunar y traerme el móvil que se había quedado encima de la mesita mientras controlaba las contracciones. A su vuelta empezamos a avisar a familiares y amigos del feliz acontecimiento y haciendo gala de la ayuda del matrón (bueno y entre el personal sanitario, que debíamos ser la historia de la semana porque todas preguntaban!)

Me sentía tan bien, que si no hubiese tenido el gotero me hubiese ido para casa. Mi marido lo comentó con varias visitas, mi aspecto, mi cara, eran como si no hubiese parido, llena de energía, tal como me sentía.

El único hecho que me mataba era estar lejos de estanjanito, que yo sé que con sus tíos estaba bien, pero sé que nos echábamos mutuamente de menos, con lo que hablamos nosotros!! Por la tarde, yo me levanté muy bien y me senté en la silla con mi niña en brazos, ni un dolor en los bajos como me hubiera temido, estanjanito llegó entonces y me alegré de volver a verle! no pudimos hablar mucho, yo quería saber qué sentía y como se encontraba pero no era el momento y él como sabía que era una visita, hizo una visita fugaz diciendo que tenía hambre y que abajo había unas máquinas con comida! Apenas una caricia y una foto le pudimos sacar, estaba distante y no dejé de pensar en él.

Pasado el primer día entre visitas (no muchas, por suerte, y agradables), llamadas telefónicas y whatsapps, llegaron las nueve de la noche e intentamos dormir. Nos costó un poco porque seguíamos con la anedralina en las venas o la oxcitocina (que sé que estanjano también la generó al participar activamente en el parto, jeje).

Después de una buena noche, llegó un buen día, estanjanita estaba tranquila y solo dormía y comía. Estanjano fue a por estanjanito para llevarle al cole y comentar la noticia con la profe.

Me hicieron la clase de baño neonatal que ahora se hace en el hospital para explicar a los padres como bañar a los recién nacidos por ser hospital amigo de los niños, me encantó, pese a mi experiencia, estubo muy bien recordar. Pero un día en el hospital es terriblemente aburridooooo!!!, a pesar que mi cuñada por la mañana y mi suegra por la tarde me acompañaron y me hicieron sentir bien, las horas se hacen interminables, sólo ves pasar enfermeras, o entran a mirarte la temperatura o la tensión, en mi caso, te cambian el gotero, o te entran a limpiar la habitación, cambiar la cama, ahora la pediatra y la ginecóloga. Y como yo andaba perfecta, iba al baño estupenda (con ayuda medicinal por los puntos) y no me sentía cansada, no sentía que tenía que estar ahí. Gracias a estanjano que me trajo bocadillitos de jamón que me supieron a gloria! Y los bombones que me regalaron unos amigos que estaban geniales!

Comer y beber es lo que me apetecía más, andaba por la habitación con mi nena y miraba por la ventana, tuve la suerte de que mis compañeros de habitación marcharon por la mañana, así que podía recorrer más espacio. Esa noche me quedé sola con la peque, pues su hermano necesitaba estar en casa y estanjano se lo llevó para dormir ahí.

Y llegó el último día, 48 horas después de mi ingreso, bueno algo más, después de últimas inspecciones a la peque y primera prueba del talón (la niña perdió 120 gr el primer día y recuperó 70 gr el segundo, así que un 1,6% de pérdido total, que está genia), y de que pasase el ginecólogo (con recetita para ir al baño y cita para el suelo pélvico), teníamos el alta!!! No me fui sin antes comer, ya que me habían traído la comida no la íbamos a desperdiciar!!! Y ale, pa casa!!! Con mis cuñados que nos ayudaron a llevar las cosas al coche (día de perros incluido, no podía ser menos si estanjanita ya había nacido el peor día de lluvia de las últimas semanas) y a meterme yo detrás entre la silla y el cuco, y a los que estaré eternamente agradecida porqué se portaron genial y porqué en situaciones así una descubre quién es la familia que se interesa y que está para lo que necesites sin pedirlo.

Ahora tocaba la realidad de una familia con un miembro más…

 

 

 


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