Papelote aquí, papelote allí…

Y fírmame y fírmame (cantado junto al título a lo “maquillame”)

Ayer llegamos a casa del hospital. No muy cansados, pero cansados (estanjano de ir y venir y dormir en un butacón; y yo del trasiego de un hospital y una camilla que no es mi cama)

Y … pam! Al día de llegar ya tienes que madrugar para empezar con el papeleo. Cógete una carpeta con todo lo que te dan, los DNIs de los padres y el libro de familia (si ya has tenido un hijo como es nuestro caso, si es el primero y no estás casado te lo dan en el registro). Así funciona el papeleo para un recién nacido si no estás casado:

Antes de salir del hospital llamé al centro de salud para pedir cita para la prueba del talón que debe hacerse sobre el quinto día de vida del bebé, para ello dan un papel provisional con el pediatra que toca. (esto es otro tema pero las visitas médicas se intercalan con el papeleo así que cógetelo bien o acabarás con estrés)

Ahora que ya tengo el alta:

Paso 1: Lo más importante. Registrar a la moza como que ya ha hay una personita más en este mundo.

Es importante porque hay un plazo de ocho días naturales a partir de las 24 horas siguientes al nacimiento.
Para ello en el hospital (normalmente al padre) le dan un papelito amarillo con la parte trasera rellena por el médico. Y si no le vas a inscribir en la misma ciudad del hospital (como es nuestro caso) tienes que llevar un certificado (que no dice casi nada, sólo que el hospital no ha hecho nada para inscribir al niño).

Nos vamos al juzgado de nuestra ciudad (donde quieres inscribir al recién nacido) y les dimos ambos papeles y el libro. Acuérdate de rellenar el papelito amarillo!!! Si no está el juez o está ocupado te dicen que lo vayas a buscar otro día. (Padre y madre firman en el tomo para hacer el registro)
Así que allá nos fuimos estanjano, estanjanita y yo a media mañana y eso que habíamos madrugado!!! Pero como no nos dieron el libro de familia tampoco podíamos hacer más papeles ese día.
Puede que te den a rellenar una estadística, acuérdate de llevarla cuando vuelvas a recoger el libro de familia

Paso 2: inscribir al recién nacido en el INSS.
Como en nuestro caso la niña irá como beneficiaria de mi tarjeta sanitaria me fui yo sola a hacer la inscripción. Para ello hay que pedir cita y hay dos formas:
Llamar al 901106570 donde te sale un contestador que para marcar las opciones puedes hacerlo por teclado o por voz y si tienes a estanjanita en brazos con sus ruidines la máquina se vuelve loca y no sabe qué codigo postal le has dicho o te pasa a otra fecha porque supone que le has dicho que no.
Puedes hacerlo por internet: sede.seg-social.gob.es en cita previa, con la opción de incluir nuevo beneficiario.

Que hay que llevar? Pues tu llévalo todo, pero en principio con la tarjeta sanitaria y el DNI de la persona con la que se inscribirá, vale.

Aquí en Cantabria, por ejemplo, han abierto no hace mucho un centro del INSS en nueva montaña donde no hay mucha gente y con la cita previa no me dió tiempo ni a sentarme para esperar. (primer papelote que pude hacer sola)

Te dan un documento acreditativo del derecho a asistencia sanitaria donde aparecerán los beneficiarios del asegurado, y hace unos meses el nuevo bebé tiene número propio de la seguridad social.

Si eres madre trabajadora tienes que pedir la baja maternal y las ayudas que dan (la baja de paternidad también la pides al momento) aquí no os puedo decir los papeles que necesitáis pero en la web probablemente os lo explique. La ayuda que dan por maternidad son 100 €/mes hasta que el bebé cumpla 3 años (y es una deducción del IRPF). Aprovecha y lleva todos los papeles y lo haces el mismo día. En internet hay una opción para pedir cita para hacer las bajas, ayudas e inscripción en la misma visita.

En el caso que no trabajes, dan ayudas por hijo a cargo, son como máximo 24,25 €/mes/hijo que se pagan trimestralmente (que mira para pañales ya es algo). Para estas ayudas te darán unos papeles para rellenar, necesitas saber ingresos del año anterior, así que necesitas otro día para llevarlos, más originales de los DNIs, padrón y firma de ambos.

Paso3: Inscripción en el centro de salud.

Así te dan la tarjeta para el bebé (bueno un papel temporal hasta que te llegue la tarjeta a casa). Si lo puedes hacer coincidir con la visita al pediatra eso que te ahorras pero puede ser dificil si ya se retrasó lo del libro de familia. Así que nada, otro día de visita. No te apures, tienes un mes que es lo que dura el papelito que te dieron en el hospital con el pediatra que te tocaba. Pero cuanto antes te lo quites de encima mejor porque para la receta electrónica que te darán a los 15 días con la vitamina D si lo tienes que tener.

NOTA: importante fijarte que en el papel que te darán pone el número CIP porque lo necesitas a la hora de comprar la vitamina D con la receta electrónica (que hay que activar en menos de 10 días)

Paso 4: Empadronamiento.

A esto también fui sola, pero hay que ir un día para pedir el papel al ayuntamiento y que papá lo firme, apunta: llevar el papelito rellenado y firmado por ambos, una fotocopia de los DNIs de los padres y una fotocopia del libro de familia. Al día siguiente ya puedes pedir el padrón para ir a más sitios que te lo pidan, por ejemplo, al INSS a pedir las ayudas para gente con pocos recursos. Pero si váis los dos os evitáis un desplazamiento (cosas de que papá trabaje)

Notas importantes:

Organízate bien, sin prisa pero sin pausa.

Lleva todo siempre encima por si acaso.

Haz varias fotocopias de los DNIs por si las moscas.

Entre papelotes hay que llevar al bebé al pediatra para la primera visita con la prueba del talón (sobre los cinco días del nacimiento) y debes llevarlo donde te manden o mandarlo por correo si quieres ahorrarte otro desplazamiento, la mamá debe ir a la matrona a que la inspeccionen (a la semana de dar a luz), a ambos sitios deben ir padre y madre si no están casados (si hay matrimonio con que vaya el padre, vale) o si os véis con cuerpo (como yo que me siento con fuerzas) la mamá también puede hacer los papeles sola, menos en el juzgado que firman ambos en el tomo y lo demás con fotocopias o con un viaje para recoger papel también.

Con certificado digital puedes hacer muchos trámites online, así que si antes de dar a luz puedes hacértelo mejor.

Primera visita al pediatra

Como a estanjanito le tocaba revisión la retardé y junté con la primera visita de estanjanita. Así podía quedarse un día en casa.

Al entrar ya nos dijo la enfermera que la pediatra no estaba y teníamos que volver otro día para la revisión de estanjanita. Menos mal que le tocaba la prueba del talón y eso había que hacerlo ya porque ya podían avisar y no tenemos que hacer viajes con la niña y los bártulos.

Así que pesaron y midieron a estanjanita (la enfermera y una estudiante) y la niña había cogido 130 gr en tres días. Claro tanto engancharse a la teta!!

No se como describir la sensación que me dió la enfermera, hubo muchos detalles que no me fustaron.  Hablaba muy dulce pero no me dió sensación de eso más bien de que hacía un papel.  Me preguntó cada cuanto le daba el pecho y mi respuesta (“a demanda”) no le gustó porqué me lo volvió a preguntar más tarde. Y me explicaba cosas tales como coger al bebé (hombre, no ves que tengo otro hijo y está entero? Algo sabré de coger bebés)

Y llegó el peor momento que yo esperaba. La prueba del talón. Hasta tres veces la pincharon porque no sangraba, esta vez la tenía yo en brazos y la cantaba, que con estanjanito sudé del mal monento viendo llorar a mi bebé en la camilla. Estanjanita lloraba tanto que hasta dejó de respirar algún momento. Pensaréis que duele verdad? Pues según la enfermera no dolía y la niña lloraba porqué la revolvían. (la estudiante me dijo que si usa chupete recomiendan ponérselo a lo que dije que no usaba aún por la lactancia, aunque le hubiese dado una clase muy a gusto)

Como deben apoyar la lactancia materna e imagino que les habrán advertido de las tetaadictas. Me dijo dos veces que cualquier problema o pregubta al respecto la llamase sin problema. Que está muy bien pero me siguió resultando forzado.
Nos sacó de la consulta y nos acompañó a una sala de lactancia, yo no hubiese ido, me hubiese sentado fuera, pero si es verdad que había un sillón cómodo.

Segundo día:
El segundo día nos tocó primero la enfermera que voy a bautizar como “la despistada”
De viernes a lunes van tres días y uno de trabajo pues me preguntó si ya le daba directamente del pecho, me quedé a cuadros, era obvio que se confundía y con estanjanita también hizo un comentario que ella misma dijo que se confundía de bebé.
Ay que asumirlo nos ha tocado la tia despistada. Habrá que ir concienciado a desmentir, confirmar y recordarlo todo en cada visita.
Pesó y midió a la peque y en tres días aumentó 160 gr! Es una “monstrua”!
La pediatra muy mona ella revisó a la niña y todo está perfecto. En la visita de los 15 días nos dan receta con la vitamina D. Y hasta el ms no volvemos a vernos.
La pediatra ayudó a “la despistada” a poner los datos en el ordenador porque como es obvio no se enteraba de yna. Y encima siempre tiene alguna estudiante a quién enseñar, flipante. Y volvió a indicarnos que tenían sala de lactancia. “que sí mujer que ya la usaré algún día”
Nos preguntaron si queríamos participar en un estudio sobre obesidad infantil que se va a hacer en cantabria y me encantó la idea nada más decirlo. Encima vamos a tener más controles de la niña durante dos años así que a ver si ayudamos o les rompemos los esquemas con la lactancia materna prolongada y el BLW que tenemos pensado hacer!

De vuelta a casa

Volvimos a casa un Martes a mediodía, pasadas las 14:30. Tiempo justo para asentarnos y centrarme en mi hogar. Parecía que me había ido hacia un mes. Cogí a estanjanita en brazos y fui paseando por todas las habitaciones para recordarlas y para que las “viera” la pequeña.
Estanjano fue a por estanjanito a cole y le esperé con ansia, echaba de menos hablar con él, mi pequeño que me parecía mayor ahora.

Pasamos la tarde los cuatro en casa, nuestra primera tarde, con tranquilidad y expectantes ante como respondía estanjanito a la nueva situación.

Estanjanito estaba sensible a todo, le veía que estaba retraído y expectante. Con el paso de la tarde, pendientes ambos de él, jugando y haciéndole más caso de la cuenta por si acaso, estanjanito se fue abriendo y siendo él mismo.
Fue una tarde agradable, de granizo al sol, los cuatro tranquilos en casa después de unos días de agitación y muchos cambios.

Ahora tocaba empezar la nueva aventura con un miembro más en la familia. Conociéndonos, queriéndonos y acostumbrándonos unos a otros.

Nonabox de marzo

Y en cuanto llegamos a casa, tachán!!! Llegó la Nonabox de marzo, así que dejo los posts personales un segundín para comentaros qué lleva este mes:

 

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Como podéis ver viene cargadita de cosas útiles.

- Una botella de vino, forma parte de Enolobox. Enolobox es una suscripción mensual a una caja sorpresa de tres vinos por 21€ (más gastos de envío*). Los suscriptores se ahorran un 30% sobre precio de mercado y además pueden dar su opinión online sobre cada botella. No hay foto de la botella porque estanjano se hizo con ella para celebrar el nacimiento de estanjanita!! jeje.

- Aspirador nasal de Nasalmer. Pues a esto le vamos a dar un buen uso, pues estanjanita tiene moquitos desde el hospital, ya os contaré qué tal porqué no me dió tiempo a probarlo y de momento se lo quito con suero. Su boquilla flexible diseñada especialmente para no irritar la nariz delicada del bebé, elimina el exceso de mucosidad y ayuda a que pueda respirar mejor. Además es totalmente higiénico gracias a sus filtros de un solo uso que atrapan el exceso de mucosidad.

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- Body Bio de Vertbaudet, talla 3 meses de manga corta confeccionado en algodón procedente de la agricultura biológica, un tejido natural y extra suave para la delicada piel del bebé y además respetuoso con el medio ambiente. Me encanta que sea de algodón biológico! Imagino que todas ya conocéis Vertbaudet, qué no? pues ya estás tardando!

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- Calcetines que vienen genial siempre y más si la niña sale a su hermano que va en calcetines siempre.

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- Pomada protectora de Mytosil, esto está claro que vendrá fenomental para estanjanita, es una marca que conozco pero no he probado la pomada protectora, así que… estanjanita que mamá va a por tu culito!!. Mitosyl Pomada Protectora es una crema para el cuidado diario de las zonas delicadas y protección frente a irritaciones de la piel del bebé. Es aconsejable utilizarlo después de cada cambio de pañal sobre el culito del bebé limpio y seco

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- Camiseta de manga corta de Cocholate, talla 6 meses 100% algodón peinado. Cuello redondo y abertura en hombro con corchetes para facilitar el paso por la cabeza. Decorada con vinilo textil rojo. Es muy cuco y una camiseta siempre viene bien!
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- Cuchara para papillas de Pasito a pasito, de acero inoxidable con mango de melanina en rosa o azul. Ideal para sus primeras papillas.

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- Biberón tommee tippee® closer to nature® Easi-Vent® ha sido diseñado con la colaboración de expertos en lactancia materna para facilitar la alimentación con pecho y biberón sin afectar la rutina del bebé. Su forma ergonómica y compacta permite un fácil agarre y una alimentación más íntima. Tiene una tetina con válvula anti-cólico que es blanda y suave para imitar la flexión y el movimiento natural del pecho materno y permitir que el bebé succione de forma intuitiva. Esto sí lo hemos estrenado, pero como aún estamos instaurando la lactancia materna, hasta pasadas las tres semanas no le daremos tetinas, así que el biberón le uso para guardar la leche que recogen las conchas de lactancia, y se lo damos sin tetina, como si fuera un vaso.

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Días de hospital

Ya está, has parido, te han cosido y te suben a la habitación…a estar tranquila, ejem, de eso nada.

Eran las seis aproximadamente cuando nos subieron a la habitación. Lo sentí por los compañeros que nos tocaron, pero les despertamos y dudo que descansaran más.

Entraron enfermeras y auxiliares. Ahora te toman la tensión, la temperatura a madre e hija, ahora te pinchamos para una muestra de sangre (menos mal que estaba estanjano y le pedí que apretara la teta, a la que estaba enganchada estanjanita, para que pudiera respirar bien), toca antibiótico (debido al desgarro) y lo peor: la vacuna de la hepatitis para estanjanita, la vitamina K y la crema de los ojos (por supuesto lloraba la niña a más no poder). Almenos me salté los consejos sobre lactancia al decirle que había dado pecho durante 25 meses. Y ahí terminó por el momento el vaivén de personas.
Cuando nos dejaron dormir ya eran las siete. Estanjano se tumbó en el “cómodo” sillón y yo en la camilla con estanjanita encima. Pero no podíamos dormir, las emociones eran muchas y los detalles a comentar (flojito) también. Cogiéndonos de las manos pasamos el tiempo… hasta el desayuno! Mmmm que bien! Tenía hambre voraz, pese al mal rato posterior a dar a luz, me sentía genial, de oxcitocina hasta arriba, nada cansada y muy muy feliz.

La mañana pasó tranquila, estanjano y yo seguíamos alucinando de lo vivido horas antes y comentando cosas. Mi cuñada vino a conocer a su sobrina y aprovechando, estanjano fue a casa a recoger un poco, desayunar y traerme el móvil que se había quedado encima de la mesita mientras controlaba las contracciones. A su vuelta empezamos a avisar a familiares y amigos del feliz acontecimiento y haciendo gala de la ayuda del matrón (bueno y entre el personal sanitario, que debíamos ser la historia de la semana porque todas preguntaban!)

Me sentía tan bien, que si no hubiese tenido el gotero me hubiese ido para casa. Mi marido lo comentó con varias visitas, mi aspecto, mi cara, eran como si no hubiese parido, llena de energía, tal como me sentía.

El único hecho que me mataba era estar lejos de estanjanito, que yo sé que con sus tíos estaba bien, pero sé que nos echábamos mutuamente de menos, con lo que hablamos nosotros!! Por la tarde, yo me levanté muy bien y me senté en la silla con mi niña en brazos, ni un dolor en los bajos como me hubiera temido, estanjanito llegó entonces y me alegré de volver a verle! no pudimos hablar mucho, yo quería saber qué sentía y como se encontraba pero no era el momento y él como sabía que era una visita, hizo una visita fugaz diciendo que tenía hambre y que abajo había unas máquinas con comida! Apenas una caricia y una foto le pudimos sacar, estaba distante y no dejé de pensar en él.

Pasado el primer día entre visitas (no muchas, por suerte, y agradables), llamadas telefónicas y whatsapps, llegaron las nueve de la noche e intentamos dormir. Nos costó un poco porque seguíamos con la anedralina en las venas o la oxcitocina (que sé que estanjano también la generó al participar activamente en el parto, jeje).

Después de una buena noche, llegó un buen día, estanjanita estaba tranquila y solo dormía y comía. Estanjano fue a por estanjanito para llevarle al cole y comentar la noticia con la profe.

Me hicieron la clase de baño neonatal que ahora se hace en el hospital para explicar a los padres como bañar a los recién nacidos por ser hospital amigo de los niños, me encantó, pese a mi experiencia, estubo muy bien recordar. Pero un día en el hospital es terriblemente aburridooooo!!!, a pesar que mi cuñada por la mañana y mi suegra por la tarde me acompañaron y me hicieron sentir bien, las horas se hacen interminables, sólo ves pasar enfermeras, o entran a mirarte la temperatura o la tensión, en mi caso, te cambian el gotero, o te entran a limpiar la habitación, cambiar la cama, ahora la pediatra y la ginecóloga. Y como yo andaba perfecta, iba al baño estupenda (con ayuda medicinal por los puntos) y no me sentía cansada, no sentía que tenía que estar ahí. Gracias a estanjano que me trajo bocadillitos de jamón que me supieron a gloria! Y los bombones que me regalaron unos amigos que estaban geniales!

Comer y beber es lo que me apetecía más, andaba por la habitación con mi nena y miraba por la ventana, tuve la suerte de que mis compañeros de habitación marcharon por la mañana, así que podía recorrer más espacio. Esa noche me quedé sola con la peque, pues su hermano necesitaba estar en casa y estanjano se lo llevó para dormir ahí.

Y llegó el último día, 48 horas después de mi ingreso, bueno algo más, después de últimas inspecciones a la peque y primera prueba del talón (la niña perdió 120 gr el primer día y recuperó 70 gr el segundo, así que un 1,6% de pérdido total, que está genia), y de que pasase el ginecólogo (con recetita para ir al baño y cita para el suelo pélvico), teníamos el alta!!! No me fui sin antes comer, ya que me habían traído la comida no la íbamos a desperdiciar!!! Y ale, pa casa!!! Con mis cuñados que nos ayudaron a llevar las cosas al coche (día de perros incluido, no podía ser menos si estanjanita ya había nacido el peor día de lluvia de las últimas semanas) y a meterme yo detrás entre la silla y el cuco, y a los que estaré eternamente agradecida porqué se portaron genial y porqué en situaciones así una descubre quién es la familia que se interesa y que está para lo que necesites sin pedirlo.

Ahora tocaba la realidad de una familia con un miembro más…

 

 

 

Después de dar a luz

Este post sigue al anterior de mi parto de estanjanita. Debo avisar que igual hay algún momento desagradable. Pero forma parte del parto igual y no quiero olvidarme de esa parte aún:

Nos habíamos quedado en mi habitación. Estaba yo con estanjanita envuelta en una toalla sobre mi pecho, de rodillas sobre la alfombra manchada y notando el cordón umbilical que subía por detrás de mi uniéndonos aún.

Mientras oí como estanjano volvía a llamar al 112 para avisarles que ya había dado a luz. Al día siguiente me contó que al ver la ambulancia sacó medio cuerpo fuera por la ventana para que no se pasaran y gritando: “ya ha nacido!!” (bueno eso sí lo oí mientras miraba a mi pequeña “ruiditos” manchadita). Antes de que subieran los sanitarios, estanjano hizo pasar a su hermano a conocer a su nueva sobrina. Mi pobre tenía una cara a susto por todo aquello.

De golpe llegaron los sanitarios, y aunque sé que tengo que agradecerles la ayuda, mi sensación en aquel momento fue que entraban elefantes en una cacharrería. 

Me ayudaron a levantarme porque me sentía incapaz. Me quité las braguitas y me tumbé en la cama, sin desprenderme de mi hija. Me ayudaron a subir el jersei del pijama para hacer piel con piel con mi hija.

Ahí noté el escozor de mi vagina pero no sé si por la oxcitocina o la situación, no era un escozor exagerado.

Tumbada en la cama cortaron el cordón y empecé a notar dolor, todavía faltaba expulsar la placenta. No eran fuerzas lo que me faltaban pero después de las ganas inmensas de empujar ahora no sabía si empujaba como debía. Estuvimos un buen rato a ver si expulsaba la placenta, dolía y como ese dolor no me iba a traer nada tan precioso como mi hija, era un dolor diferente. Pero parecía estar muy arriba. El doctor me preguntó como había sido la cosa y me dijo: “como habéis esperado tanto?” Tanto? Me pregunté yo, si esperé dos horas para dilatar bien y tranquila, y esperé hasta que las contracciones se hicieron más intensas y regulares? (después me enteré que también se lo había preguntado a estanjano y que él también se quedó pensativo)

Como no salió toda la placenta, me ayudaron a levantarme y me sentaron en una silla para bajarme a la ambulancia. Seguía sintiendo dolor y más con cada movimiento. Una vez en la entrada del edificio noté más dolor y me animaron a empujar. Pasado el pujo me cogieron (bueno a ambas, porque seguía con estanjanita encima) para ponerme en la camilla. Fuera llovia y nos llevaron a la ambulancia tapadas totalmente con sábana, manta y manta térmica.

Sin ya saber muy bien en que dirección estaba yo, mi hija empezó a mamar en esa ambulancia y entre más dolores expulsé más placenta. Unos diez minutos eternos después llegábamos al hospital mientras yo pensaba en mi marido y que no sabía como estaba de nervioso. No sabía si cogería el bolso y no le había visto antes de salir. Y en estanjanito, del cuál no me pude despedir.

Una vez en el paritorio, me cogieron a la niña para cambiarme de camilla. Mi pobre lloraba, no fueron ni dos minutos, pero fue de las pocas veces que la oí llorar esa noche; comprobaron que estuviera bien y me la devolvieron después de ponerme un camisón y guardar mi jersey de pijama y la toalla en unas bolsas de plástico. Al rato, con ayuda, terminé el alumbramiento de la placenta por completo, empezaron los escalofríos y tembleque.
Estanjanita seguía enganchada a mi teta derecha.

Me miró una ginecóloga y me dijo que había desgarro que como era importante llamaba a una compañera. Eran alrededor de las cinco de la mañana y vi que en la vía había oxcitocina sintética (no sé el porque, igual para el alumbramiento de la placenta).

Supe que mi marido había llegado pero se olvidó el bolso así que le hicieron volver a casa. La otra ginecologa llegó y la conclusión fue que había que coser, el desgarro llegaba hasta el recto (tipo IIIb por lo que pone el informe. Yo lo achaco a la episotomía y desgarro que sufrí en el parto de estanjanito pero no lo sé de verdad). Me pincharon el ano para anestesiarme la zona, os puedo asegurar que duele un montón (más que parir). Y empezaron a coser, así de abajo a arriba.
Mientras, recibía preguntas sobre mis datos personales para avanzar el registro y nos cogían las huellas. Algunas respuestas me costó porque los pinchazos en la vagina no me dejaban continuar. Eso si se me hizo eterno, quería que terminara ya.

En los cuarenta minutos que tardó me imaginé el destrozo y como podía quedar aquello para el futuro. Reconozco que ahí sí sentí un poco de miedo por la vida de mis partes a partir de ese momento.

En lo que me cosió, mi marido llegó de nuevo, tenía ganas de verle.

La ginecóloga me comentó que a partir de ahora debía vigilar de no tener estreñimiento, que me darían medicación para ello y una visita en cuatro meses para suelo pélvico.

Cambiamos de camilla (rueda como una croqueta me dijeron) y para el box. La cara de mi marido cuando le hicieron pasar me hizo respirar y ahí disfrutamos en calma mirando los dos a nuestra pequeña y comentando detalles de lo sucedido.

Me contó el desastre de habitación que había quedado, los sanitarios no se llevaron nada, dejaron tirados guantes y bisturí (que no digo que se pongan a limpiar pero hay cosas que deberían llevarse con ellos creo yo)

Después de un ratito subimos a planta y lo que viene después lo dejamos para otro post…

Mi parto de estanjanita

Empiezo este post casi 24 horas después de que estanjanita anunciara que estaba a punto para nacer.
Son las 00:30, estamos en el hospital y después de la entrada de las enfermeras no puedo dormirme de nuevo. Ha sido un gran día y las imágenes no paran de retornar a mi mente.

Aquí me veo obligada a advertiros que va a ser la historia contada con pelos y señales pues ahora que está fresco no quiero perder detalle.

Todo empezó domingo de madrugada. Ya el sábado nos fuimos a dormir con la idea/broma que nacería estanjanita, pues hacía malísimo, con lluvia y viento después de una semanuca agradable. Estanjano al meterse en la cama me preguntó en broma si ya tenía contracciones. Aún no sabíamos lo que nos deparaba el futuro de las próximas horas…

Sobre las 00:45 noté una contracción, no era como las de regla flojitas de días anteriores, era más fuerte pero totalmente manejable. Me moví un poco y noté la braguita mojada. Fui al baño y confirmé que había roto la bolsa. Me cambié y se lo comenté a estanjano (el cual dice no acordarse de ese hecho)
“Bueno” pensé, pues vamos a la pelota a aguantar las contracciones. Me puse mi música de parto y me puse a planchar y después terminé con alguna cosilla que faltaba por poner en las maletitas entre contracción y contracción. Alguna la pase semidesnuda agarrada en el lavabo parano tener que cambiarme tanto de bragas pues en cada contracción salía líquido amniótico.

Las contracciones iban aumentando en dolor y duración y se hacían casi regulares, a las 2:50 empecé a prepararme para marchar pero no muy segura de haber dilatado suficiente. Me metí en la ducha. Ahí las contracciones se intensificaron un poco pero me alegré de la caìda del agua por la espalda. Al salir dije a estanjano que empezara a preparase, que nos íbamos al hospital. Así que se levantó para arreglarse y despertó a estanjanito para llevarle a casa de mis cuñados.  Yo con el jersei del pijama y las bragas iba a empezar a vestirme. De golpe, eran sobre las 3:15, las contracciones se juntaron, pasando de tres a un minuto y a ser más fuertes. Yo empujaba la pared mientras hacía ruidos al respirar “aaaeeeiuuuu”, bajé a empujar la cama y me vi en la alfombra de rodillas. Estanjano ya vestido me dijo que me vistiera, pero yo era incapaz de sentarme en la cama, con los calcetines aún en la mano, volví a ponerme de rodillas en la alfombra. Estanjano volvió a la habitación llamando a su hermano y le dije que se viniese a por estanjanito(al que puso dibujos para que no se asustara por mis gritos), que no daba tiempo.

Noté una presión muy fuerte y me vino la imagen de una cabeza apretando.

Estanjana: “Llama al 112!!! Que noto la cabeza!!!”

Estanjano: “Como voy a llamar!!” no se creía lo que le decía pero llamó para que vinieran. “Me han dicho que te tumbes en la cama y no aprietes”

Estanjana: “si los cojones”

Intenté no apretar durante las siguientes dos contracciones. Mientras me bajaba las bragas hasta las rodillas y gritaba:
“trae toallas!!” estanjano estaba tan nervioso que no sabía ni donde estaban. Puse una pequeña debajo para evitar golpe si no podíamos cogerla.

Estanjana: “Ya esta la cabeza aquí. Tendrás que cogerla tu”

Estanjano se agachó detrás de mi y en ese momento se creyó lo que le decía pues vió la cabeza asomar. Cogió una toalla grande y puso las manos. En otro pujo su hija cayó en sus brazos y me la dió después de moverla un poco porque la niña no lloraba. Y no lloró, como hizo su hermano al nacer, estanjanita hacía ruiditos y se movía. Yo sabía que estaba bien y estanjano fue a llamar de nuevo al 112 para avisarles. En los 12 minutos que tardó en llegar la ambulancia. Yo había dado a luz a mi hija, entre gritos y dolor (no dolor desagradable). Siendo la directora, sabiendo lo que estaba pasando, dueña de mi cuerpo y con estanjano como mi único compañero, el matrón, el que cogió a su hija y me la dió.

Fue un momento mágico, feliz e inimaginable. Estanjano hizo pasar a estanjanito un momento para que viera a su hermana.

Estanjanito: “tiene una cosa roja en la cabeza”

Estanjano y yo aún comentamos los detalles de aquella madrugada y aún no sabemos si todo fue cierto aunque miremos a nuestra preciosa hija. Somos afortunados de lo vivido porque nosotros trajimos al mundo a nuestra pequeña.

Lo que viene después lo dejo para otro día…